El Garaje Hermético de Máximo Sant

ELÉCTRICOS VS TÉRMICOS: ¿Cuál acelera más rápido?

18 min · 9. Juni 2026
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En el mundo del motor actual, pocas preguntas generan debates tan encendidos en redes sociales, foros y barras de bares como la comparativa entre el coche eléctrico y el de combustión. Hoy dejamos de lado la ecología para centrarnos en la física pura y dura. Vamos a analizar por qué un coche acelera como lo hace y si el "territorio voltio" es realmente tan imbatible. La tiranía de la báscula frente al milagro del par motor Para entender la aceleración, primero debemos entender los dos factores que luchan entre sí: la fuerza que empuja el coche y la masa que se opone a ese movimiento. El gran talón de Aquiles del coche eléctrico, hoy por hoy, es su peso. Las baterías de iones de litio tienen una densidad energética muy inferior a la de la gasolina. Sin embargo, el motor eléctrico tiene un as bajo la manga: el par motor instantáneo. En un motor de combustión, la entrega de fuerza es progresiva; los gases tienen que mover una turbina, los pistones deben subir y bajar, y el motor tiene que alcanzar un rango de revoluciones óptimo. En un eléctrico, el par es como un interruptor de la luz: está ahí desde el primer milisegundo. El sprint corto: El dominio absoluto del motor eléctrico Si hablamos del 0 a 100 km/h, el peso importa, pero la capacidad de tracción y el par inicial mandan. En esta distancia corta, el coche eléctrico suele ser el rey absoluto por su facilidad para transmitir la potencia al suelo sin drama. Si comparamos cifras, vemos casos fascinantes. Un Caterham Seven 620R de “solo” 315 CV, que es la máxima expresión de la ligereza térmica con solo 520 kg, logra hacer el 0 a 100 en 2,8 segundos. Es una cifra impresionante, pero un Tesla Model S Plaid, que pesa 2.162 kg (cuatro veces más), detiene el crono en 2,1 segundos. La estirada larga: La gasolina recupera el terreno La situación cambia drásticamente cuando la meta se aleja y buscamos alcanzar los 200 km/h. A partir de los 120-130 km/h, entra en juego un factor determinante: la resistencia aerodinámica, que crece de forma exponencial con el cuadrado de la velocidad. Para vencer ese muro de aire invisible, ya no basta con tener mucho par inicial; necesitas potencia sostenida y una gestión eficiente de la energía a altas revoluciones. La mayoría de los coches eléctricos utilizan una sola marcha, lo que significa que, a velocidades muy altas, el motor eléctrico empieza a girar fuera de su zona de máxima eficiencia. Aquí es donde el motor térmico, apoyado en sus cajas de cambios de 7 u 8 velocidades, saca pecho. Un ejemplo claro es la comparativa entre dos hermanos de marca: el Porsche 911 Turbo S (térmico) y el Porsche Taycan Turbo S (eléctrico). Aunque el Taycan tiene más potencia (761 CV) y mucho más par, el 911 Turbo S le acaba ganando la partida antes de llegar a los 200 km/h por una sencilla razón: pesa 1.640 kg frente a los casi 2.300 kg del Taycan. La frenada: El factor que muchos olvidan Correr es relativamente fácil, pero detener una masa en movimiento es donde se separan los buenos diseños de los mediocres. La energía cinética que los frenos deben transformar en calor depende directamente de la masa. Aquí, Newton no perdona a nadie. En una frenada de emergencia de 100 a 0 km/h, la diferencia entre un deportivo térmico como un Corvette Z06 y un eléctrico potente como un BMW i4 M50 puede parecer pequeña (unos 4 metros), pero en el mundo real, esa distancia es la diferencia entre un susto y un accidente grave. El problema se agrava cuando subimos a los 200 km/h. Frenar desde esas velocidades requiere que los discos absorban una energía brutal. Los eléctricos confían mucho en la frenada regenerativa, pero en una frenada a fondo, el 90% del trabajo lo hacen los discos y las pastillas. Un coche pesado fatiga los frenos mucho antes, provocando el temido "fading" o pedal blando, especialmente en puertos de montaña o circuitos. El equilibrio perfecto: La hibridación moderna Llegados a este punto, cabe preguntarse si existe una solución ideal. El híbrido moderno, como el McLaren Artura o el Ferrari SF90, parece haber encontrado el camino. Utilizan pequeños motores eléctricos para hacer lo que se llama "torque filling" o relleno de par. El motor eléctrico se encarga de dar la patada inicial mientras los turbos del motor de gasolina cogen presión. Esto permite tener la respuesta instantánea de un eléctrico sin tener que cargar con 600 kg de baterías. Es, en términos de ingeniería actual, el equilibrio más razonable si lo que se busca es el máximo rendimiento en todas las circunstancias.

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ELÉCTRICOS VS TÉRMICOS: ¿Cuál acelera más rápido?

En el mundo del motor actual, pocas preguntas generan debates tan encendidos en redes sociales, foros y barras de bares como la comparativa entre el coche eléctrico y el de combustión. Hoy dejamos de lado la ecología para centrarnos en la física pura y dura. Vamos a analizar por qué un coche acelera como lo hace y si el "territorio voltio" es realmente tan imbatible. La tiranía de la báscula frente al milagro del par motor Para entender la aceleración, primero debemos entender los dos factores que luchan entre sí: la fuerza que empuja el coche y la masa que se opone a ese movimiento. El gran talón de Aquiles del coche eléctrico, hoy por hoy, es su peso. Las baterías de iones de litio tienen una densidad energética muy inferior a la de la gasolina. Sin embargo, el motor eléctrico tiene un as bajo la manga: el par motor instantáneo. En un motor de combustión, la entrega de fuerza es progresiva; los gases tienen que mover una turbina, los pistones deben subir y bajar, y el motor tiene que alcanzar un rango de revoluciones óptimo. En un eléctrico, el par es como un interruptor de la luz: está ahí desde el primer milisegundo. El sprint corto: El dominio absoluto del motor eléctrico Si hablamos del 0 a 100 km/h, el peso importa, pero la capacidad de tracción y el par inicial mandan. En esta distancia corta, el coche eléctrico suele ser el rey absoluto por su facilidad para transmitir la potencia al suelo sin drama. Si comparamos cifras, vemos casos fascinantes. Un Caterham Seven 620R de “solo” 315 CV, que es la máxima expresión de la ligereza térmica con solo 520 kg, logra hacer el 0 a 100 en 2,8 segundos. Es una cifra impresionante, pero un Tesla Model S Plaid, que pesa 2.162 kg (cuatro veces más), detiene el crono en 2,1 segundos. La estirada larga: La gasolina recupera el terreno La situación cambia drásticamente cuando la meta se aleja y buscamos alcanzar los 200 km/h. A partir de los 120-130 km/h, entra en juego un factor determinante: la resistencia aerodinámica, que crece de forma exponencial con el cuadrado de la velocidad. Para vencer ese muro de aire invisible, ya no basta con tener mucho par inicial; necesitas potencia sostenida y una gestión eficiente de la energía a altas revoluciones. La mayoría de los coches eléctricos utilizan una sola marcha, lo que significa que, a velocidades muy altas, el motor eléctrico empieza a girar fuera de su zona de máxima eficiencia. Aquí es donde el motor térmico, apoyado en sus cajas de cambios de 7 u 8 velocidades, saca pecho. Un ejemplo claro es la comparativa entre dos hermanos de marca: el Porsche 911 Turbo S (térmico) y el Porsche Taycan Turbo S (eléctrico). Aunque el Taycan tiene más potencia (761 CV) y mucho más par, el 911 Turbo S le acaba ganando la partida antes de llegar a los 200 km/h por una sencilla razón: pesa 1.640 kg frente a los casi 2.300 kg del Taycan. La frenada: El factor que muchos olvidan Correr es relativamente fácil, pero detener una masa en movimiento es donde se separan los buenos diseños de los mediocres. La energía cinética que los frenos deben transformar en calor depende directamente de la masa. Aquí, Newton no perdona a nadie. En una frenada de emergencia de 100 a 0 km/h, la diferencia entre un deportivo térmico como un Corvette Z06 y un eléctrico potente como un BMW i4 M50 puede parecer pequeña (unos 4 metros), pero en el mundo real, esa distancia es la diferencia entre un susto y un accidente grave. El problema se agrava cuando subimos a los 200 km/h. Frenar desde esas velocidades requiere que los discos absorban una energía brutal. Los eléctricos confían mucho en la frenada regenerativa, pero en una frenada a fondo, el 90% del trabajo lo hacen los discos y las pastillas. Un coche pesado fatiga los frenos mucho antes, provocando el temido "fading" o pedal blando, especialmente en puertos de montaña o circuitos. El equilibrio perfecto: La hibridación moderna Llegados a este punto, cabe preguntarse si existe una solución ideal. El híbrido moderno, como el McLaren Artura o el Ferrari SF90, parece haber encontrado el camino. Utilizan pequeños motores eléctricos para hacer lo que se llama "torque filling" o relleno de par. El motor eléctrico se encarga de dar la patada inicial mientras los turbos del motor de gasolina cogen presión. Esto permite tener la respuesta instantánea de un eléctrico sin tener que cargar con 600 kg de baterías. Es, en términos de ingeniería actual, el equilibrio más razonable si lo que se busca es el máximo rendimiento en todas las circunstancias.

9. Juni 202618 min
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¿Por qué ya no hay coches PEQUEÑOS y BARATOS?

Estamos asistiendo al fin de los utilitarios y el Segmento A. Este tema me toca la fibra sensible porque afecta directamente al derecho a la movilidad de los más jóvenes y de las rentas más bajas. ¿Has intentado comprar un coche pequeño y económico últimamente? Es imposible. El Segmento A ha muerto. Modelos honestos y racionales como el Seat Mii, el Ford Ka o el Citroën C1 han pasado a mejor vida, y no por falta de clientes, sino por un "suicidio financiero" provocado por la normativa. El "impuesto" de la seguridad obligatoria Desde 2024, con implementación total en este 2026, la Unión Europea exige que todos los vehículos nuevos incorporen sistemas ADAS (seguridad activa). Hablamos de frenada de emergencia, asistente de carril, detector de fatiga y la famosa caja negra (EDR). Técnicamente, instalar estos sensores en un coche de 100.000 euros es insignificante, pero en un utilitario diseñado para costar 10.000 euros, supone un sobrecoste directo de unos 2.000 euros. Rediseñar el cableado y el salpicadero de un coche diminuto para que todo quepa dispara los costes de ingeniería. El fabricante se queda sin opciones: o vende el coche a 17.000 euros (y nadie lo compra) o deja de fabricarlo. La estocada final: La Normativa Euro 7 Si la seguridad hirió al segmento, la Euro 7 le ha dado la estocada. Para que un motor de 1.0 litro cumpla con los límites de óxidos de nitrógeno y partículas en condiciones reales de conducción, necesita un sistema de escape extremadamente complejo. Catalizadores de tres vías avanzados y filtros de partículas de última generación añaden otros 1.200 euros de coste mínimo por motor. La física y la química no entienden de presupuestos ajustados; limpiar los gases requiere metales preciosos y tecnología cara. El refugio de los SUV y la rentabilidad Las marcas han descubierto que es mucho más rentable vender un B-SUV que un utilitario tradicional. Mientras que en un coche de 12.000 euros el beneficio neto podía ser de apenas 500 euros, en un SUV basado en la misma plataforma el margen salta a los 3.000 o 4.000 euros. El valor percibido por el cliente es mayor, aunque la tecnología interna sea casi idéntica. Estamos pasando de una industria que buscaba motorizar a las masas a una que busca maximizar el beneficio por unidad. La falsa promesa del coche eléctrico Muchos dicen que el eléctrico salvará el segmento, pero la realidad industrial de 2026 dice lo contrario. Una batería con autonomía digna cuesta hoy cerca de 6.000 euros. Si solo la batería representa el 40% del coste total, es imposible fabricar coches eléctricos de 10.000 euros. El coche eléctrico pequeño se está convirtiendo en un segundo o tercer coche para familias de alto poder adquisitivo, no en una solución para el ciudadano medio. Consecuencias: Un parque móvil envejecido Al encarecer artificialmente los coches pequeños, estamos consiguiendo el efecto contrario al deseado. Como la gente no puede pagar un coche nuevo, mantiene su vehículo de 15 o 20 años. Estamos envejeciendo el parque móvil y, por tanto, contaminando más. Es la paradoja de la movilidad moderna: hemos legislado contra la sencillez y, al final, hemos expulsado a la población de la movilidad privada nueva. En el video de hoy recordamos clásicos como el Fiat Panda de segunda generación, el ejemplo perfecto de lo que hemos perdido: un coche indestructible, lógico y barato que hoy sería ilegal fabricar. Bienvenidos a la era donde la sencillez es un lujo prohibido.

7. Juni 202619 min
Episode 15 coches que son una “COMPRA MAESTRA” en 2026 Cover

15 coches que son una “COMPRA MAESTRA” en 2026

Coches con ingeniería de verdad (y que no pierden valor). ¡Basta de electrodomésticos con ruedas! En un mercado de 2026 dominado por precios inflados y normativas asfixiantes como la Euro 7, todavía existen "islas de cordura" mecánica. Hoy rompemos nuestra tónica habitual de denuncia para ser positivos: existen coches que valen lo que cuestan. Una "compra maestra" no es simplemente el coche más barato del concesionario. Es aquel donde el valor de la ingeniería supera el coste de adquisición; coches que dentro de una década seguirán siendo fiables y mantendrán un valor de reventa envidiable. Los Utilitarios Indestructibles 1. Dacia Sandero (ECO-G 120 CV): El coche inteligente por excelencia. Gracias al GLP, ofrece el coste por kilómetro más bajo del mercado térmico con una robustez mecánica a prueba de bombas. 2. Suzuki Swift (Mild Hybrid): Una lección de física con solo 920 kg de peso. Al ser ligero, no necesita motores gigantes ni frenos sobredimensionados para ser ágil y eficiente. 3. Renault Captur (E-Tech 160): El equilibrio perfecto. Su caja de cambios sin embrague, inspirada en la F1, lo convierte en un SUV compacto sorprendentemente eficiente. Compactos y berlinas de lógica aplastante 4. Mazda 3 (e-Skyactiv X): La resistencia contra la obsolescencia. Su motor de encendido por compresión es una joya técnica que combina lo mejor del gasolina y el diésel en un chasis construido para durar décadas. 5. Toyota Corolla (200H): La apuesta más segura. Su transmisión e-CVT es el mecanismo más fiable del mundo: sin embragues ni correas. Es el coche para olvidarse de las averías. 6. Skoda Octavia (1.5 TSI mHEV): El rey del sentido común. Más espacio que muchas berlinas de lujo y una eficiencia de combustible asombrosa gracias a la desconexión de cilindros. SUV con sentido mecánico 7. Honda HR-V (e:HEV): Máquina de precisión donde el motor de gasolina trabaja principalmente como generador. Fiabilidad Honda en estado puro. 8. Kia Sportage (HEV 230 CV): Un producto redondo con una garantía de 7 años que sigue siendo el estándar de tranquilidad en 2026. 9. Renault Austral (E-Tech 200 CV): Destaca por su sistema de cuatro ruedas directrices (4Control), que le otorga una agilidad de coche urbano en un cuerpo de SUV familiar. El Oasis Eléctrico 10. Renault 5 E-Tech: Ligero, divertido y con alma. Demuestra que la movilidad eléctrica no tiene por qué ser aburrida. 11. Suzuki eVitara: La entrada de Suzuki en el eléctrico puro manteniendo su herencia 4x4 y su legendaria honestidad mecánica. Caprichos que son una inversión 12. Alpine A290: El "hot-hatch" eléctrico definitivo. Un juguete con puesta a punto de Alpine y valor de colección asegurado. 13. Mazda MX-5 (2.0 184 CV): El último roadster analógico. Comprar uno hoy es proteger tu patrimonio; su devaluación es prácticamente inexistente. 14. Toyota GR Yaris: Un coche de rallyes con matrícula. Exclusividad técnica que valdrá mucho más en el futuro de lo que cuesta hoy. 15. Suzuki Jimny (Mild Hybrid): El pequeño gigante regresa. Indestructible, icónico y con un valor de reventa que nunca cae. Conclusión Comprar un coche en 2026 requiere valentía, pero elegir basándose en la ingeniería y no solo en las pantallas es la clave. Buscad la ligereza, la mecánica probada y marcas que aún respetan al conductor. Porque al final, lo que importa no es lo que brilla en el catálogo, sino lo que resiste el paso del tiempo.

4. Juni 202615 min
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Comparativa Vintage: MITSUBISHI Lancer Evo VI vs SUBARU Impreza GT Turbo

¿Qué pasa si a dos bestias del Mundial de Rallyes de los noventa las sueltas en la calle? Hablamos de dos mitos irrepetibles: el Mitsubishi Lancer Evo VI y el Subaru Impreza GT Turbo. #mitsubishi #subaru #coches Conviértete en miembro de este canal para disfrutar de ventajas: https://www.youtube.com/channel/UCBG3pvXhocK7_GjeIx2sUeg/join Ambos nacieron por una bendita norma del reglamento del Grupo A, que obligaba a los fabricantes a vender al público al menos dos mil quinientos coches de calle para poder competir en los tramos. Así se forjaron estas auténticas locuras de la tracción total. Por un lado, el Mitsubishi es una obra de ingeniería aeroespacial. Su motor superaba los 300 caballos reales, pero su verdadera magia estaba en su diferencial trasero inteligente. Era un cerebro electrónico capaz de empujar el morro del coche hacia el vértice de la curva desafiando la física. Es un coche violento, salvaje y rapidísimo. Al otro lado, el Subaru. Con su característico motor bóxer de centro de gravedad bajísimo y su tracción simétrica. Al arrancarlo, su sonido profundo te enamora. Es un coche mucho más analógico, predecible y amable de conducir. Si cometes un error, desliza suavemente y siempre te bajas sonriendo. Dos leyendas absolutas del motor. ¿Tú con cuál te quedas, con la precisión de cirujano del Evo o con la nobleza del Impreza?

2. Juni 202623 min
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En este episodio hablamos del ¿Ferrari? Luce, del motor Turbo 100 (y el Puretech) y os presentamos los dos coches con los que la marca Geely se estrena en España. Los vídeos de Garaje Hermético te dan información. Aquí mezclamos opinión e información. Esperamos que os guste y, sobre todo, que nos deis vuestro punto de vísta de forma constructiva. Si tienes un coche con motor Puretech este enlace te interesa: https://www.peugeot.es/mantenimiento-y-servicio/motores-puretech-soluciones.html No olvides suscribirte a nuestro newsletter: https://www.garajehermetico.com/newsletter El episodio por partes: 00:00 Intro 00:53 Bienvenida y presentación del episodio 02:13 De qué vamos a hablar hoy 03:24 Ferrari Luce: análisis y debate 28:07 Motor Turbo 100 de Stellantis (evento Peugeot) 42:34 Geely llega a España: la marca y el grupo 54:49 Geely E5 y Starray EM-I: los dos modelos 01:15:37 Conclusiones y cierre

1. Juni 20261 h 15 min