EP 2 ESCOGIDOS Y LLAMADOS PARA SER FRUCTIFEROS
UNA ADVERTENCIA AL CREYENTE INFRUNTÍFERO
(La Vid Verdadera y sus Frutos)
Juan 15:1-2 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.
Ya la semana pasada el hermano Cesar Hernández no habló acerca de la vid verdadera y del padre como el labrador… Pero hoy nos vamos a enfocar en el versículo 2, por lo menos en la primera parte “Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará”… Esta primera parte del verso 2, es una advertencia a los creyentes que viven sus vidas sin un genuino compromiso con su señor.
Definitivamente el hecho de que Cristo nos ha llamado a todos y cada uno de nosotros con un propósito y tarea definida dentro de su obra… Nos pone en la perspectiva de que desde el momento que yo sé que tengo un propósito, y aun sabiéndolo no lo llevo a cabo, tengo que estar consciente que estoy desobedeciendo al señor.
Muchos creyentes viven en desobediencia, por su falta de carácter, identidad y responsabilidad… La falta de estas cosas hace de un creyente desobediente al padre… La mayoría que viven sus vidas sin compromiso al propósito de Dios en ellos, son aquellos que lo que les sobran son excusas y quejas.
(A los demás, familia, liderazgo de la iglesia, hermanos en Cristo, trabajo, negocio, amigos, etc.) Todo esto solo es una excusa que delante de Dios no tiene justificación alguna.
Son a los que el verso 2, de este pasaje les hace una advertencia, que deja claro que la vid no les fue suficiente para dar fruto… ¿A caso Cristo no es suficiente en la vida del creyente para dar fruto?... ¡Algo pasa con el sarmiento que estando en la vid no lleva fruto!
La acción del viñador es correcta, porque las ramas que no llevan fruto se quitan del tronco porque no solo son inútiles, sino que a menudo afectan el resto del árbol… Las personas que no llevan fruto para Dios o que intentan bloquear los esfuerzos de los que lo siguen, serán cortados de su poder vitalizador… El pámpano que no lleva fruto, es destruido.
Esto tiene que ver exactamente con lo que Jesús está diciendo… Es cortado, destruido… Es cortado de su poder vitalizador… Es decir que muchos por más que lo intenten, desde el momento que el señor los quita de la vid, si no tiene consecuencias graves, será normal ver que no tendrán la unción, ni el respaldo de Dios en el ministerio que intenten desarrollar, como una consecuencia de su infructividad.