El Comentario del Día

Viernes XI Tiempo Ordinario - 19.06

1 min · 19 de jun de 2026
Portada del episodio Viernes XI Tiempo Ordinario - 19.06

Descripción

VIERNESXI TIEMPO ORDINARIO san Mateo6, 19-23 Laverdadera recompensa   Nospreguntamos si nos hemos creído de verdad lo del Cielo: porque, si es así,semejante inversión deja en mantillas a cualquier “stock option”: Si todostenemos la experiencia de lo sumamente deprisa que se pasa el tiempo; si todosconocemos las angustias y desvelos que nos produce el querer conservar, a todacosta, los bienes y seguridades de este mundo; si todos sabemos lo mal que sepasa cuando uno se esclaviza con metas terrenas… ¿No merece la pena entregarnuestras vidas, nuestros corazones, nuestros mejores deseos, en manos de Dios,y recuperarlos centuplicados y glorificados en el Cielo? ¡Que sí, que vale lapena, que es un filón! No te dejes engañar: esto no es un club de reprimidos nide débiles mentales: “El que pierda su vida por mi, la encontrará”. Todoaquello a lo que hemos renunciado en esta vida por Dios, nos está esperando,transfigurado y limpio, en el cielo. Por supuesto que no se trata de veniren busca de un mero beneficio egoísta. Pero el Amor tiene estas recompensas.Esta Iglesia que es hija de la Virgen es una multitud de almas que aman a Dios,que han hecho de Dios su tesoro, que han dicho, con San Pablo: “todo lo doy porperdido y lo tengo por basura con tal de que gane a Cristo”, y que dentro demuy poco se llevarán la sorpresa de encontrar en el Cielo, no sólo a su Dios,luminoso y resplandeciente, sino todo aquello que por Él han dejado aquí. EstaIglesia, hija de la Virgen, es la esposa de Cristo.

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Domingo XII Tiempo Ordinario

DOMINGOXII TIEMPO ORDINARIO san Mateo10, 26-33 El don dela fe   Hay, aveces, en el Evangelio pasajes más oscuros, o de difícil interpretación.Nuestra madre la Iglesia en estos casos, como madre que tiene el favor de Diospara desentrañar las Escrituras acude en nuestra ayuda y nos aclara aquellospuntos algo oscuros, que escaparse a nuestra mente. Elmisterio de la Encarnación, cuando el Señor nos habla de la Santísima Trinidady algún aspecto más, pueden quedar en cierto modo velados, pero en general todoresulta sencillo. Todo se entiende si hay fe. Aunque en esto de la fe quizáconviene recordar dos aspectos: el primero y principal que la fe es un don deDios y, por tanto, cabe la actitud por nuestra parte de agradecimiento si latenemos, y de petición si notamos que nos falta; pero en segundo lugar, haytambién que recordar que, junto al don, la fe es una virtud y que, como todaslas virtudes, pueden crecer o disminuir según nosotros realicemos actos quevayan consolidando esta virtud o que, por el contrario, si no realizamos actosencaminados al crecimiento de la virtud, aquella vaya menguando e inclusodesaparezca. Esto sucede en todas las virtudes y, por tanto también en lavirtud de la fe. No escierto del todo esa expresión que en ocasiones utilizamos: “ha perdido la fe”.Como si la fe de pronto al levantarse por la mañana uno no acabara deencontrarla: “no sé donde dejé la fe”. Dicho de modo más positivo: la fe esaquel don y virtud que, precisamente por esa repetición de actos de fe, nos vallevando a tener “cada vez más fe”, de modo que uno, poco a poco, vaentendiendo mejor las cosas de Dios; va dándose cuenta de la conveniencia de irabandonándose cada vez más en manos de Dios; empieza a comprender que aquelloque “nunca” entendió y algo que ya hacía mucho tiempo que había sucedido, depronto, una tarde, empieza a percibir que sí: ahora, lo capta en toda sudimensión, y ve que aquel acontecimiento le ha servido mucho para su madurez humana,para su humildad, para su comprensión ante las penas o alegrías de los demás. Tanimportante es acrecentar la fe que debe de haber un momento que vivamos de fe.No hemos dicho que “no perdamos la fe”, sino “vivir” de fe. La fe es elalimento, la vida del alma, lo que da fortaleza, seguridad, entereza, alegría,sentido a la vida, ganas de vivir hasta el encuentro con nuestro Padre Dios. “Notengáis miedo a los hombres” y, un poquito más adelante, insiste de modoparecido: “no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar elalma”.  Hemos de fundamentar  el “no-miedo”, es decir, la seguridad, laentereza, la alegría, el vivir sonriendo a la vida y el no tener miedo a nadani a nadie, que la fe. La Virgenes maestra de fe.  La seguridad nos la daDios que es nuestro Padre y sabemos que: “el que crea en mí (fe) vivirá parasiempre (felicidad eterna junto a Dios)”.

21 de jun de 20263 min
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Sábado XI Tiempo Ordinario - 20.06

SÁBADO XITIEMPO ORDINARIO. San Mateo6, 24-34 ¿Todopara nada?      Hay que moverse, hay que poner en marcha laimaginación, hay que echar mano de todas las tretas a nuestro alcance paraabrirnos paso en este mundo tan hostil. “Aquél que da primero, da dos veces”, y“el que se fue a Sevilla, perdió su silla”. “Si no te mueves, te pudrirás”,vinieron a decirme el otro día, en una versión adaptada del “¡Búscate la vida,chaval!”… Para “buscarnos la vida”, somos capaces de emplear a Dios como arieteque nos abra el camino a través de una selva de hombres, olvidando que son nuestroshermanos. Los muy “piadosos”, mientras se buscan la vida, procuran dar uncontenido profético a sus tretas: “Lo hago por el Reino; lo hago por Dios; lohago por los demás”… Es extraño que todo les salga tan “a su gusto”, queparezca “su reino”, y que siempre se beneficien “sus demás”. “¿Quiénde vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de suvida?”. Y, al final… Todo para nada. Te buscaste la vida, y de todas formas teencontró la muerte. ¿Qué voy a decir en tu funeral? ¿Diré que en el nombre deDios te abriste a codazos un espacio, y que desplegaste allí, a tus anchas,todas tus capacidades? ¿Diré que conseguiste que te dejaran mostrar tustalentos ante un público rendido, y que te gustaba que te halagasen pararesponder “yo soy un pecador”? ¿Diré que lograste abrir tus alas de par en par,como una mariposa, y que en ellas habías grabado el nombre de Cristo? Quizá, silo hago, se levante alguno de aquellos a quienes apartaste del camino de unalazo… ¿Diré que glorificaste a Dios con tu vida… Pero tendré que callar que noquisiste glorificarlo con tu muerte? Perdona mi insolencia: preferiría estarante uno que ha muerto por Cristo que ante uno que ha vivido, y mucho “por Él”. “Buscadel reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura”.   Los “listos” de este mundo apostillan: “sí,buscar el Reino, pero con inteligencia”… Y, con esa glosa, profanan lainteligencia, consideran que ellos conocen la Voluntad de Dios mejor que nadie,y logran que la frase de Jesús signifique “¡Búscate la vida, chaval!”… Conllevaun riesgo no desear en esta vida, sino obedecer y cumplir la Voluntad de Dios.Tememos que, en lugar de esas alas tan bonitas, Dios nos pida que extendamoslos brazos en la Cruz, que pasemos a través del desprecio y la humillación, yque ofrezcamos el silencioso sacrificio de unas alas plegadas por Amor… Hemosde buscar solamente el Reino de Dios, y dejar que Dios se ocupe de nuestra viday ponga su misteriosa “añadidura”.  El mundo, y sus “piadosas” gentes, podráconsiderarlo un desperdicio o una insensatez… Pero, a fin de cuentas, también elmundo, este mismo “mundo” quiso convencer a María de que su Hijo estaba loco …

Ayer3 min
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Viernes XI Tiempo Ordinario - 19.06

VIERNESXI TIEMPO ORDINARIO san Mateo6, 19-23 Laverdadera recompensa   Nospreguntamos si nos hemos creído de verdad lo del Cielo: porque, si es así,semejante inversión deja en mantillas a cualquier “stock option”: Si todostenemos la experiencia de lo sumamente deprisa que se pasa el tiempo; si todosconocemos las angustias y desvelos que nos produce el querer conservar, a todacosta, los bienes y seguridades de este mundo; si todos sabemos lo mal que sepasa cuando uno se esclaviza con metas terrenas… ¿No merece la pena entregarnuestras vidas, nuestros corazones, nuestros mejores deseos, en manos de Dios,y recuperarlos centuplicados y glorificados en el Cielo? ¡Que sí, que vale lapena, que es un filón! No te dejes engañar: esto no es un club de reprimidos nide débiles mentales: “El que pierda su vida por mi, la encontrará”. Todoaquello a lo que hemos renunciado en esta vida por Dios, nos está esperando,transfigurado y limpio, en el cielo. Por supuesto que no se trata de veniren busca de un mero beneficio egoísta. Pero el Amor tiene estas recompensas.Esta Iglesia que es hija de la Virgen es una multitud de almas que aman a Dios,que han hecho de Dios su tesoro, que han dicho, con San Pablo: “todo lo doy porperdido y lo tengo por basura con tal de que gane a Cristo”, y que dentro demuy poco se llevarán la sorpresa de encontrar en el Cielo, no sólo a su Dios,luminoso y resplandeciente, sino todo aquello que por Él han dejado aquí. EstaIglesia, hija de la Virgen, es la esposa de Cristo.

19 de jun de 20261 min
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Jueves XI Tiempo Ordinario - 18.06

JUEVES XITIEMPO ORDINARIO san Mateo6, 7-15 Noquedarnos dormidos   Loshombres de Estado nunca han hecho el mundo más habitable. Quienes hantransformado la sociedad han sido los santos. Los reyes de Israel, en tiemposde Elías, fueron unos “peleles”, cuando no unos canallas. Pero la fe y lasantidad de aquel hombre fue más poderosa que todos los cetros: “hiciste bajarreyes a la tumba y nobles desde sus lechos”. Dios, que comienza siempre aedificar por los cimientos, no espera a un “hombre de Estado” que, desde loalto, corone con crucifijos los tejados… Dios quiere cristianos santos,trabajadores santos, familias santas donde se críen políticos santos. ¡Primeroson los santos, y después los políticos! Francisco de Asís cambió la faz de latierra. Y la cambiaron Ignacio de Loyola, y Teresa de Jesús… Ellos hicieronposible la existencia de gobernantes santos. Pero si quienes están llamados ala santidad se han dormido; si están apoltronados frente al televisor ydemasiado ocupados en “sus asuntos”, esperando al domingo para visitar laiglesia, nuestra sociedad seguirá siendo pagana. El peor de los males que sufrenuestro mundo no es otro sino éste: el aburguesamiento de los católicos. No bastagritar “venga a nosotros tu Reino”… Porque ese Reino quiere Dios ponerlo ennuestras manos, y nuestras manos están demasiado ocupadas en “buscarnos lavida”… Un solo trabajador cristiano que no se avergüence de su fe, que ore porsus compañeros, y que sea testigo de Cristo, puede cristianizar su lugar detrabajo y convertirlo en “Reino de Dios”. El fuego prenderá después en lasfamilias de los demás trabajadores, y de allí tomarán su lumbre otras almas…Cuando perdamos el miedo a ser santos el mundo cambiará. He ahí la verdadera“revolución pendiente”. No nos conformaremos con suplicar, deforma general “hágase tu Voluntad”… A esa plegaria uniremos también la deMaría, para que estemos seguros de que nuestra oración es sincera: “Hágase enmí según tu Palabra”.

18 de jun de 20262 min
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Miércoles XI Tiempo Ordinario - 17.06

MIÉRCOLES XI TIEMPO ORDINARIO san Mateo6, 1-6- 16-18 Mirar elCrucifijo    “Si logras verme cuando me aparten de tu lado, lo tendrás;si no me ves, no lo tendrás”… Misteriosas palabras. Cualquiera podría decir quela suerte de Eliseo. Situemosla página del libro de los Reyes, como si se tratase de una transparencia,sobre el Monte Calvario, y entenderemos: Elías fue anuncio de Cristo, y eseespíritu que cedió al joven Eliseo era la profecía del Espíritu Santo, que esel Espíritu de Cristo. El Jordán, río que marca la entrada en la TierraPrometida, cuyo nombre está asociado a las aguas del Bautismo, es la Pasión delSeñor, en la que todos hemos sido bautizados y sumergidos para alcanzar laVida. ConformeElías se aproxima al Jordán, va siendo abandonado por aquellos que loacompañaban: “También marcharon cincuenta hombres de la comunidad de profetas yse pararon frente a ellos, a cierta distancia”. Aquellos profetas que rehusaroncruzar el Jordán y dejaron solo a Elías son los diez apóstoles que huyeroncuando Jesús se aproximaba a la ribera de su Pasión. También son todos aquelloscristianos que están dispuestos a acompañar al Señor “hasta cierto punto” (meentiendes ¿verdad?). De todos ellos estaba escrito en el salmo: “Mis amigos ycompañeros se alejan de mí; mis parientes se quedan a distancia”. Eliseo,que acompañó a su maestro, es Juan y es María, quienes llegaron con Jesús hastalas aguas de la muerte. Se abrieron las aguas del Jordán para el profeta, y lasde la muerte se abrieron para Jesús, quien pasó a pie enjuto sobre ellas paraalcanzar la Vida. Fue arrebatado Elías, y también fue arrebatado Jesús de latierra de los vivos. Pero Juan y María, como Eliseo, no habían apartado lavista del Maestro y lo vieron marchar. Por eso fueron ellos quienes recibieron,en primer lugar, el torrente de Sangre y Agua que manó de su Costado cuandoJesús, “inclinando la cabeza, entregó el Espíritu”. Los otros diez tuvieron queesperar hasta que el Resucitado los reconciliase con la Cruz. Sólo después,cuando, sobre el Monte de los Olivos, volvieron a tener la oportunidad de verpartir a Jesús hacia el Cielo, estuvieron en condiciones de recibir elEspíritu. Lasalvación se obtiene por los ojos, y debemos mirar mucho y muy detenidamente alCrucifijo. Siguiendo a Jesús, no debemos meternos al llegar a “cierto punto” yesperar a que el Espíritu venga a recogernos y nos lleve en volandas… Eso nosucederá. María nosestá tendiendo la mano desde el Jordán.

17 de jun de 20262 min