El Comentario del Día

Domingo IX Tiempo Ordinario. Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo - 14.06

4 min · 14 de jun de 2026
Portada del episodio Domingo IX Tiempo Ordinario. Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo - 14.06

Descripción

DOMINGOIX TIEMPO ORDINARIO. SOLEMNIDAD DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO san Juan6, 51-58 Lafortaleza de la infancia espiritual   Uno delos ídolos de nuestra civilización es el "self-made-man": el hombreque se ha hecho a sí mismo, y que de nadie depende porque a nadie debe nada...El conserje de una sucursal bancaria que ha llegado a ser dueño del Banco; elrepartidor de periódicos que alcanza la presidencia de los Estados Unidos...Nuestra generación contempla, en esos modelos, cómo cualquier dificultad puedeser superada por la fortaleza humana, y así sueña al superhombre. Es unalástima que tan bello sueño quede reventado, como una pompa de jabón, por elinsignificante alfiler de la muerte. Frente a su guadaña, superhombres yfrágil-hombres no somos sino unos niños desnudos e indefensos... ¡Quéhumillación! El niñoes el contrapunto del superhombre: no puede ni siquiera alimentarse a sí mismo,porque necesita unas manos que le den de comer. No puede ser asumir elprotagonismo de su existencia, porque apenas pasa de ser un precioso bultoreceptivo. Se duerme, cuando crece, en el sueño del superhombre. Y, poco antesde morir, despierta anciano y desvalido para volver a ser lo que era: un niño aquien otros alimentan. Han pasado setenta, ochenta años de sueño, y al cabo deellos se da cuenta de que aún tienen que cambiarle los pañales. "Note olvides del Señor, tu Dios, (...) que te alimentó en el desierto con un manáque no conocían tus padres"... La grandeza de estas palabras, que es lamisma grandeza de la Eucaristía, es que están escritas para niños. En ellas elprotagonista es sólo Dios, mientras el ser humano no pasa de ser elbeneficiario de unos cuidados maternos. Las fuerzas humanas tienen suimportancia, porque son nuestro homenaje al Creador y no hemos de escatimar,para Él, un sólo gramo de sudor. Pero la salvación no la ganaremos con nuestroesfuerzo, porque no hay superhombre en este mundo capaz de vencer a la muerte yasaltar el Cielo. A la hora de la salvación, somos niños y, al igual que ellos,debemos recibirla como recibimos la Eucaristía. Allí nos postramos indefensosmientras nos alimenta el mismo Dios que nos cambia los pañales en el sacramentodel Perdón. "Osaseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, notenéis vida en vosotros". El superhombre no entiende esas palabras de laIglesia según las cuales faltar a misa un domingo constituye un pecado que nospriva de la Vida Eterna. No las entiende porque cree que puede salvarse a símismo y pasar, de "self-made-man", a "self-saved-man"...Pero el "self-saved-man" no existe. Cualquier niño entiende, aún sinsaber hablar, que si no se abraza a los pechos de su madre morirá. Y cualquiercristiano que ame a Dios sabe que Salvación y Eucaristía son, exactamente, lomismo, porque Dios alimenta a sus pequeños. ¡Quiénnos iba a decir, después de tantos esfuerzos que acabaríamos siendo salvadospor una partícula de Pan de Vida puesta en la mesa del altar por una MadreInmaculada y depositada en nuestros labios por el propio Dios a través de lasmanos del sacerdote!

Comentarios

0

Sé la primera persona en comentar

¡Regístrate ahora y únete a la comunidad de El Comentario del Día!

Prueba gratis

Empieza 7 días de prueba

$99 / mes después de la prueba. · Cancela cuando quieras.

  • Podcasts solo en Podimo
  • 20 horas de audiolibros al mes
  • Podcast gratuitos

Todos los episodios

75 episodios

episode Sábado XI Tiempo Ordinario - 20.06 artwork

Sábado XI Tiempo Ordinario - 20.06

SÁBADO XITIEMPO ORDINARIO. San Mateo6, 24-34 ¿Todopara nada?      Hay que moverse, hay que poner en marcha laimaginación, hay que echar mano de todas las tretas a nuestro alcance paraabrirnos paso en este mundo tan hostil. “Aquél que da primero, da dos veces”, y“el que se fue a Sevilla, perdió su silla”. “Si no te mueves, te pudrirás”,vinieron a decirme el otro día, en una versión adaptada del “¡Búscate la vida,chaval!”… Para “buscarnos la vida”, somos capaces de emplear a Dios como arieteque nos abra el camino a través de una selva de hombres, olvidando que son nuestroshermanos. Los muy “piadosos”, mientras se buscan la vida, procuran dar uncontenido profético a sus tretas: “Lo hago por el Reino; lo hago por Dios; lohago por los demás”… Es extraño que todo les salga tan “a su gusto”, queparezca “su reino”, y que siempre se beneficien “sus demás”. “¿Quiénde vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de suvida?”. Y, al final… Todo para nada. Te buscaste la vida, y de todas formas teencontró la muerte. ¿Qué voy a decir en tu funeral? ¿Diré que en el nombre deDios te abriste a codazos un espacio, y que desplegaste allí, a tus anchas,todas tus capacidades? ¿Diré que conseguiste que te dejaran mostrar tustalentos ante un público rendido, y que te gustaba que te halagasen pararesponder “yo soy un pecador”? ¿Diré que lograste abrir tus alas de par en par,como una mariposa, y que en ellas habías grabado el nombre de Cristo? Quizá, silo hago, se levante alguno de aquellos a quienes apartaste del camino de unalazo… ¿Diré que glorificaste a Dios con tu vida… Pero tendré que callar que noquisiste glorificarlo con tu muerte? Perdona mi insolencia: preferiría estarante uno que ha muerto por Cristo que ante uno que ha vivido, y mucho “por Él”. “Buscadel reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura”.   Los “listos” de este mundo apostillan: “sí,buscar el Reino, pero con inteligencia”… Y, con esa glosa, profanan lainteligencia, consideran que ellos conocen la Voluntad de Dios mejor que nadie,y logran que la frase de Jesús signifique “¡Búscate la vida, chaval!”… Conllevaun riesgo no desear en esta vida, sino obedecer y cumplir la Voluntad de Dios.Tememos que, en lugar de esas alas tan bonitas, Dios nos pida que extendamoslos brazos en la Cruz, que pasemos a través del desprecio y la humillación, yque ofrezcamos el silencioso sacrificio de unas alas plegadas por Amor… Hemosde buscar solamente el Reino de Dios, y dejar que Dios se ocupe de nuestra viday ponga su misteriosa “añadidura”.  El mundo, y sus “piadosas” gentes, podráconsiderarlo un desperdicio o una insensatez… Pero, a fin de cuentas, también elmundo, este mismo “mundo” quiso convencer a María de que su Hijo estaba loco …

Ayer3 min
episode Viernes XI Tiempo Ordinario - 19.06 artwork

Viernes XI Tiempo Ordinario - 19.06

VIERNESXI TIEMPO ORDINARIO san Mateo6, 19-23 Laverdadera recompensa   Nospreguntamos si nos hemos creído de verdad lo del Cielo: porque, si es así,semejante inversión deja en mantillas a cualquier “stock option”: Si todostenemos la experiencia de lo sumamente deprisa que se pasa el tiempo; si todosconocemos las angustias y desvelos que nos produce el querer conservar, a todacosta, los bienes y seguridades de este mundo; si todos sabemos lo mal que sepasa cuando uno se esclaviza con metas terrenas… ¿No merece la pena entregarnuestras vidas, nuestros corazones, nuestros mejores deseos, en manos de Dios,y recuperarlos centuplicados y glorificados en el Cielo? ¡Que sí, que vale lapena, que es un filón! No te dejes engañar: esto no es un club de reprimidos nide débiles mentales: “El que pierda su vida por mi, la encontrará”. Todoaquello a lo que hemos renunciado en esta vida por Dios, nos está esperando,transfigurado y limpio, en el cielo. Por supuesto que no se trata de veniren busca de un mero beneficio egoísta. Pero el Amor tiene estas recompensas.Esta Iglesia que es hija de la Virgen es una multitud de almas que aman a Dios,que han hecho de Dios su tesoro, que han dicho, con San Pablo: “todo lo doy porperdido y lo tengo por basura con tal de que gane a Cristo”, y que dentro demuy poco se llevarán la sorpresa de encontrar en el Cielo, no sólo a su Dios,luminoso y resplandeciente, sino todo aquello que por Él han dejado aquí. EstaIglesia, hija de la Virgen, es la esposa de Cristo.

19 de jun de 20261 min
episode Jueves XI Tiempo Ordinario - 18.06 artwork

Jueves XI Tiempo Ordinario - 18.06

JUEVES XITIEMPO ORDINARIO san Mateo6, 7-15 Noquedarnos dormidos   Loshombres de Estado nunca han hecho el mundo más habitable. Quienes hantransformado la sociedad han sido los santos. Los reyes de Israel, en tiemposde Elías, fueron unos “peleles”, cuando no unos canallas. Pero la fe y lasantidad de aquel hombre fue más poderosa que todos los cetros: “hiciste bajarreyes a la tumba y nobles desde sus lechos”. Dios, que comienza siempre aedificar por los cimientos, no espera a un “hombre de Estado” que, desde loalto, corone con crucifijos los tejados… Dios quiere cristianos santos,trabajadores santos, familias santas donde se críen políticos santos. ¡Primeroson los santos, y después los políticos! Francisco de Asís cambió la faz de latierra. Y la cambiaron Ignacio de Loyola, y Teresa de Jesús… Ellos hicieronposible la existencia de gobernantes santos. Pero si quienes están llamados ala santidad se han dormido; si están apoltronados frente al televisor ydemasiado ocupados en “sus asuntos”, esperando al domingo para visitar laiglesia, nuestra sociedad seguirá siendo pagana. El peor de los males que sufrenuestro mundo no es otro sino éste: el aburguesamiento de los católicos. No bastagritar “venga a nosotros tu Reino”… Porque ese Reino quiere Dios ponerlo ennuestras manos, y nuestras manos están demasiado ocupadas en “buscarnos lavida”… Un solo trabajador cristiano que no se avergüence de su fe, que ore porsus compañeros, y que sea testigo de Cristo, puede cristianizar su lugar detrabajo y convertirlo en “Reino de Dios”. El fuego prenderá después en lasfamilias de los demás trabajadores, y de allí tomarán su lumbre otras almas…Cuando perdamos el miedo a ser santos el mundo cambiará. He ahí la verdadera“revolución pendiente”. No nos conformaremos con suplicar, deforma general “hágase tu Voluntad”… A esa plegaria uniremos también la deMaría, para que estemos seguros de que nuestra oración es sincera: “Hágase enmí según tu Palabra”.

18 de jun de 20262 min
episode Miércoles XI Tiempo Ordinario - 17.06 artwork

Miércoles XI Tiempo Ordinario - 17.06

MIÉRCOLES XI TIEMPO ORDINARIO san Mateo6, 1-6- 16-18 Mirar elCrucifijo    “Si logras verme cuando me aparten de tu lado, lo tendrás;si no me ves, no lo tendrás”… Misteriosas palabras. Cualquiera podría decir quela suerte de Eliseo. Situemosla página del libro de los Reyes, como si se tratase de una transparencia,sobre el Monte Calvario, y entenderemos: Elías fue anuncio de Cristo, y eseespíritu que cedió al joven Eliseo era la profecía del Espíritu Santo, que esel Espíritu de Cristo. El Jordán, río que marca la entrada en la TierraPrometida, cuyo nombre está asociado a las aguas del Bautismo, es la Pasión delSeñor, en la que todos hemos sido bautizados y sumergidos para alcanzar laVida. ConformeElías se aproxima al Jordán, va siendo abandonado por aquellos que loacompañaban: “También marcharon cincuenta hombres de la comunidad de profetas yse pararon frente a ellos, a cierta distancia”. Aquellos profetas que rehusaroncruzar el Jordán y dejaron solo a Elías son los diez apóstoles que huyeroncuando Jesús se aproximaba a la ribera de su Pasión. También son todos aquelloscristianos que están dispuestos a acompañar al Señor “hasta cierto punto” (meentiendes ¿verdad?). De todos ellos estaba escrito en el salmo: “Mis amigos ycompañeros se alejan de mí; mis parientes se quedan a distancia”. Eliseo,que acompañó a su maestro, es Juan y es María, quienes llegaron con Jesús hastalas aguas de la muerte. Se abrieron las aguas del Jordán para el profeta, y lasde la muerte se abrieron para Jesús, quien pasó a pie enjuto sobre ellas paraalcanzar la Vida. Fue arrebatado Elías, y también fue arrebatado Jesús de latierra de los vivos. Pero Juan y María, como Eliseo, no habían apartado lavista del Maestro y lo vieron marchar. Por eso fueron ellos quienes recibieron,en primer lugar, el torrente de Sangre y Agua que manó de su Costado cuandoJesús, “inclinando la cabeza, entregó el Espíritu”. Los otros diez tuvieron queesperar hasta que el Resucitado los reconciliase con la Cruz. Sólo después,cuando, sobre el Monte de los Olivos, volvieron a tener la oportunidad de verpartir a Jesús hacia el Cielo, estuvieron en condiciones de recibir elEspíritu. Lasalvación se obtiene por los ojos, y debemos mirar mucho y muy detenidamente alCrucifijo. Siguiendo a Jesús, no debemos meternos al llegar a “cierto punto” yesperar a que el Espíritu venga a recogernos y nos lleve en volandas… Eso nosucederá. María nosestá tendiendo la mano desde el Jordán.

17 de jun de 20262 min
episode Martes XI Tiempo Ordinario - 16.06 artwork

Martes XI Tiempo Ordinario - 16.06

MARTES XITIEMPO ORDINARIO san Mateo5, 43-48 Elabsurdo de la injusticia   Quitad laCruz del lugar que ocupa en el centro de Cosmos y de la Historia, y el mundoentero se vendrá abajo, convertido en un absurdo. “¿Conqueme has sorprendido, enemigo mío?”. Ajab, finalmente, es denunciado, y todoparece indicar que la deuda de su crimen fuera a ser pagada: “En el mismo sitiodonde los perros han lamido la sangre de Nabot, a ti también los perros telamerán la sangre”… Pero, antes de que el castigo se desplome sobre quien a símismo se ha declarado enemigo de Dios, la voz de Jesús vuelve a sonar desde laMontaña: “Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Asíseréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobremalos y buenos”… Ajab hace penitencia, una penitencia ridícula en comparacióncon su crimen, y es perdonado: “Por haberse humillado ante mí, no lo castigarémientras viva; castigaré a su familia en tiempo de su hijo”. Resultado: Nabot(un hombre pobre y justo), muerto; Ajab (un rey asesino), vivo… Y un castigoque espera a desplomarse sobre un hijo que nada tuvo que ver en aquel crimen.¡Un absurdo! Y, puestos a desenmascarar absurdos: ¿No lo es el que tus pecados másgraves, después de confesados, se hayan saldado con la penitencia de unAvemaría? ¿Dónde está la piedra angular que dé consistencia a este conjunto de“disparates” cuyo peso les hace despeñarse sobre el sentido común? “Castigaréa su familia en tiempo de su hijo”. La piedra angular está delante de nosotros.Contemplamos a ese hijo, y descubrimos que no se trata de Ocozías, el mediocreretoño de Jezabel. El alcance del anuncio del profeta era mucho más largo queel del vientre de aquella zorra. Hablaba del “Hijo del hombre”, Jesús: “Élsoportó el castigo que nos trae la paz”. Ponemos la Cruz en el medio, y todorecobra consistencia… Porque enlos brazos extendidos de Jesús Crucificado fue recogida la sangre de Nabot, yallí, a cambio de una viña terrena, recibió el justo en herencia la Viña deDios. Allí fue recogida la torpe penitencia de Ajab, y, unida al Corazón roto yal Cuerpo entregado de Cristo, hizo que el arrepentido mereciese lamisericordia de un Dios capaz de amar a su enemigo. Allí se depositan nuestrasculpas cuando confesamos, y allí se une nuestra minúscula penitencia a la deJesús. Allí Nabot, Ajab, tú y yo nos encontramos. En los brazos extendidos deJesús, crucificado sobre el mismo lugar en que los perros lamiesen la sangre deNabot, nosotros, que por nuestros pecados fuimos hechos semejantes a bestias,hemos lamido la Sangre del Cordero y hemos sido salvados. Nosotros somos la“familia” que, según anunció el profeta, sufre unida al Hijo. Noapartemos la mirada de la Cruz, ni bajemos de los brazos de María, que en elGólgota nos muestran el Madero Santo: porque, si por un solo momento lohiciese, me volvería loco. Miramos aMaría junto a Jesús Crucificado … y todo tiene tanto sentido que podríamosmorir de amor.

16 de jun de 20263 min