La ContraHistoria

El final de la Serenísima

1 h 30 min · 27. maj 2026
episode El final de la Serenísima cover

Beskrivelse

A finales del siglo XVIII Venecia era una ciudad que parecía existir fuera del tiempo. Quien llegaba hasta allí contemplaba la misma silueta de cúpulas y campanarios que habían descrito los viajeros del Renacimiento. Los palacios seguían en pie, las góndolas atestaban los canales y el León de San Marcos presidía cada rincón. Los venecianos cultivaban el mito de una República con más de mil años de independencia ininterrumpida que, a diferencia de lo que sucedía con otros principados italianos permanecía estable. Aquella espléndida escenografía ocultaba una larga decadencia. El comercio ya no era tan importante como en el pasado. Las potencias atlánticas como Portugal, España, los Países Bajos e Inglaterra habían sustituido a los muelles venecianos mucho tiempo antes como puertos de entrada de las mercancías de oriente. El arsenal languidecía y la flota mercante se había reducido a una fracción de lo que había sido. La ciudad vivía del turismo aristocrático del Gran Tour, del carnaval, del juego, de las artes y de lo que podía sacar de sus dominios en Italia. Todos los intelectuales que se dejaban caer por allí coincidían en señalar que era una República agotada. El sistema político veneciano era de una sofisticación extraordinaria. El dogo, su figura más visible era un monarca elegido pero con poderes muy limitados por una serie de consejos que se vigilaban entre sí. El Consejo Mayor o “Maggior Consiglio” reunía a los patricios inscritos en el Libro de Oro, el Senado llevaba la política exterior, y el temido Consejo de los Diez junto con los Tres Inquisidores de Estado controlaban la república. Pero aquello había derivado en una rigidez paralizante. Nadie quería tocar los intereses creados por lo que cualquier reforma era impensable. Cuando estalló la Revolución Francesa, el patriciado veneciano reaccionó con la cautela de siempre, confiaban en la neutralidad que les había salvado durante todo el siglo. Fue un error inmenso. La Revolución no se parecía en nada a lo que había ocurrido hasta ese momento. La Francia revolucionaria era todo lo que la Serenísima República representaba y eso es lo que no supieron ver. En 1796 el Directorio envió al frente italiano a Napoleón Bonaparte, un general joven y ambicioso. Hablaba italiano, conocía el terreno y comprendió enseguida el valor estratégico de la Terraferma, los dominios venecianos en el norte de Italia. La República permitió a Napoleón que estableciese tropas allí en la guerra contra Austria con la esperanza puesta en que eso durase poco. Pero los planes franceses eran otros. Ocuparon las ciudades de la Terraferma y empezaron exprimirlas y a difundir allí las soflamas revolucionarias. Brescia y Bérgamo se sublevaron en marzo de 1797. En abril estalló una revuelta en Verona contra el ejército francés. Eso unido al ataque sobre un barco francés en el Lido dieron a Napoleón la excusa para intervenir. Envió un ultimátum al Consejo: o abolían la República tal y como había existido hasta ese momento u ocupaba la ciudad por la fuerza. El Consejo escogió lo primero, pero eso no evitó la ocupación. El último dogo, Ludovico Manin se quitó el corno ducal y los franceses entraron el día 15 de mayo sin necesidad de disparar un solo tiro. Acto seguido saquearon las riquezas de la ciudad y se las llevaron a París. La Serenísima República había dejado de existir, pero no la ciudad, que permanece, como hace más de dos siglos, suspendida en el tiempo. En El ContraSello: 0:00 Introducción 3:43 El final de la Serenísima 1:19:37 Venezuela y la guerrilla de Castro Bibliografía: “Historia de Venecia” de John Julius Norwich - https://amzn.to/3RAPUZV “Venecia, ciudad de fortuna” de Roger Crowley - https://amzn.to/4nR781n “Venice. A new history” de Thomas F. Madden - https://amzn.to/4dzGbf5 “La Repubblica del Leone” de Alvise Zorzi - https://amzn.to/4u2CVOh · Canal de Telegram: https://t.me/lacontracronica · “Contra el pesimismo”… https://amzn.to/4m1RX2R · “Hispanos. Breve historia de los pueblos de habla hispana”… https://amzn.to/428js1G · “La ContraHistoria del comunismo”… https://amzn.to/39QP2KE · “La ContraHistoria de España. Auge, caída y vuelta a empezar de un país en 28 episodios”… https://amzn.to/3kXcZ6i · “Contra la Revolución Francesa”… https://amzn.to/4aF0LpZ · “Lutero, Calvino y Trento, la Reforma que no fue”… https://amzn.to/3shKOlK Apoya La Contra en: · Patreon... https://www.patreon.com/diazvillanueva · iVoox... https://www.ivoox.com/podcast-contracronica_sq_f1267769_1.html · Paypal... https://www.paypal.me/diazvillanueva #FernandoDiazVillanueva #venecia #napoleon Escucha el episodio completo [https://www.ivoox.com/final-serenisima-audios-mp3_rf_174508262_1.html] en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals [https://www.ivoox.com/originals]

Kommentarer

0

Vær den første til at kommentere

Tilmeld dig nu og bliv en del af La ContraHistoria-fællesskabet!

Kom i gang

1 måned kun 9 kr.

Derefter 99 kr. / måned · Opsig når som helst.

  • Podcasts kun på Podimo
  • 20 lydbogstimer pr. måned
  • Gratis podcasts

Alle episoder

617 episoder

episode ¿Cómo renació Japón tras la guerra? - Episodio exclusivo para mecenas cover

¿Cómo renació Japón tras la guerra? - Episodio exclusivo para mecenas

Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! Japón se rindió el 15 de agosto de 1945, pero el país estaba en la más absoluta ruina. Las grandes ciudades habían quedado arrasadas por los bombardeos, Hiroshima y Nagasaki estaban totalmente destruidas y la flota mercante yacía en el fondo del mar. La producción industrial apenas alcanzaba el 30% de los niveles previos a la guerra. Para colmo de males, la cosecha de arroz de ese año fue muy mala. La ración oficial rondaba las mil calorías diarias en muchas ciudades y 6 millones de repatriados regresaban a un país incapaz de absorberlos. A ese cuadro se sumaba una inflación galopante que había pulverizado el yen. Sobre ese país acabado se estableció la administración de ocupación dirigida por el general Douglas MacArthur, que al principio buscó desmilitarizar, democratizar y castigar al antiguo enemigo. La llegada de la guerra fría y el triunfo comunista en China en 1949 cambiaron las prioridades porque en Washington temían que si los japoneses seguían en la miseria habría revueltas y la Unión Soviética no tardaría en apoderarse del archipiélago. La recuperación se apoyó en tres pilares. El programa GARIOA canalizó hacia el país unos 1.700 millones de dólares en alimentos, fertilizantes, combustible y medicinas, lo que evitó la hambruna que se esperaba para 1946 y 1947. A partir de 1948 se puso en marcha el programa EROA que se encargó de poner en marcha la industria enviando materias primas industriales como el algodón, el mineral de hierro y el carbón. La apuesta fue clara desde el principio: Japón tenía que volver a ser una economía exportadora. En paralelo, el banquero Joseph Dodge llevó a término un plan de ajuste que estabilizó el yen y cuadró las cuentas públicas. Al plan de Dodge le siguió una breve recesión, luego la actividad económica se disparó. En ello tuvo mucho que ver el estallido de la guerra en la cercana Corea. Japón se convirtió en la retaguardia logística de Estados Unidos y sus aliados. Las compras especiales o "tokuju" hicieron crecer los pedidos a las fábricas japonesas, en total unos 2.300 millones de dólares durante el conflicto que aportaron entre el 60% y el 70% de la entrada de divisas. La industria japonesa renació. En 1951 ya había recuperado sus niveles de preguerra y siguió creciendo. El primer ministro Shigeru Yoshida llegó a calificar la guerra de Corea como un regalo caído del cielo. El Tratado de San Francisco de 1951 devolvió la soberanía plena al imperio japonés. La ayuda exterior aportó los recursos en los momentos más difíciles, y la guerra en Corea fue muy oportuna, pero fue la disciplina y el talento de los japoneses el que terminó convirtiendo a un país en la ruina en la segunda economía mundial en cuestión de un par de décadas. Escucha el episodio completo [https://www.ivoox.com/como-renacio-japon-tras-guerra-audios-mp3_rf_175050738_1.html] en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals [https://www.ivoox.com/originals]

I går54 min
episode La Comintern cover

La Comintern

En agosto de 1914 los diputados socialdemócratas alemanes votaron en el Reichstag a favor de los créditos de guerra para financiar la entrada del imperio alemán en la primera guerra mundial. Aquel gesto acabó con la idea que tenían los marxistas de la época de que el proletariado, hermanado por encima de las fronteras nacionales, jamás se mataría en una guerra imperialista. La solidaridad de clase se evaporó en pocos días y los obreros se decantaron por su propio país. Esa traición enfureció a Lenin, exiliado en Suiza, que concluyó que la socialdemocracia se había aburguesado y que había que demoler el viejo edificio socialista para crear una organización de auténticos revolucionarios. En una serie de conferencias minoritarias que dio en Suiza defendió que era el momento de transformar la guerra en una revolución. Eso mismo fue lo que sucedió en Rusia en octubre de 1917 y Lenin se sintió reivindicado. Pero sabía que con Rusia no bastaría para consolidar esa revolución porque era un país agrario y pobre. Tenían que exportar la revolución a Europa occidental, especialmente a Alemania, para que sobreviviese. Eso dio lugar en marzo de 1919 a la Tercera Internacional o Comintern, concebida desde el principio como el estado mayor de la revolución mundial. Su modelo era el partido bolchevique, una máquina centralizada en la que cada partido nacional sería una sección sometida a una disciplina única. El segundo congreso de 1920 fijó 21 condiciones de admisión que partieron al movimiento obrero en dos familias enfrentadas, la de los socialdemócratas y la de los comunistas. Pero la revolución mundial no llegaba. El Ejército Rojo fue derrotado en Varsovia, los comunistas alemanes fracasaron y el capitalismo se estabilizó gracias, entre otras cosas, a que los partidos socialdemócratas llegaron al poder en Alemania, Francia y el Reino Unido. Tras la muerte de Lenin en 1924, Stalin fue eliminando a sus rivales e impuso a la Comintern su teoría del socialismo en un solo país. El ascenso de los nazis al poder obligó a Stalin a hacer algo. En el séptimo congreso, celebrado en 1935, adoptaron la estrategia del Frente Popular, una alianza amplia antifascista que ganó las elecciones en Francia y España en 1936. España pasó entonces a ocupar un lugar central a causa de su guerra civil. La Comintern se encargó de reclutar soldados de 50 países a los que encuadró en las Brigadas Internacionales. Los soviéticos, entretanto, enviaron consejeros y material militar, este último pagado con las reservas del Banco de España. Pero la Comintern ya estaba en crisis, sus principales líderes cayeron durante la gran purga de 1938 y Stalin no le encontraba mucho sentido a aquel organismo. El pacto germano-soviético de 1939 supuso una humillación para los comunistas europeos, forzados a predicar la neutralidad hasta que la invasión alemana de la URSS en 1941 reactivó la cruzada antifascista. En mayo de 1943 Stalin decidió disolver la Comintern como gesto diplomático hacia sus aliados occidentales. Años después la sustituiría por una agencia mucho más pequeña, la Cominform, que tuvo muy poca actividad y desapareció tras su muerte. No hicieron falta más organizaciones para coordinar la actividad de los partidos comunistas. La URSS era ya una potencia mundial y podía llegar sin problemas a donde quisiese, cuando quisiese. En El ContraSello 0:00 Introducción 3:55 La Comintern 1:13:58 Los agentes dobles (y triples) Bibliografía: - “Breve historia de la Unión Soviética” de Sheila Fitzpatrick - https://amzn.to/4enhrXA - “The Comintern” de Jeremy Agnew - https://amzn.to/49HVEav “The Comintern. A history of the Third International” de Duncan Dallas - https://amzn.to/3SmNzSA - “Comrades” de Robert Service - https://amzn.to/4ogZnly · Canal de Telegram: https://t.me/lacontracronica · “Contra el pesimismo”… https://amzn.to/4m1RX2R · “Hispanos. Breve historia de los pueblos de habla hispana”… https://amzn.to/428js1G · “La ContraHistoria del comunismo”… https://amzn.to/39QP2KE · “La ContraHistoria de España. Auge, caída y vuelta a empezar de un país en 28 episodios”… https://amzn.to/3kXcZ6i · “Contra la Revolución Francesa”… https://amzn.to/4aF0LpZ · “Lutero, Calvino y Trento, la Reforma que no fue”… https://amzn.to/3shKOlK Apoya La Contra en: · Patreon... https://www.patreon.com/diazvillanueva · iVoox... https://www.ivoox.com/podcast-contracronica_sq_f1267769_1.html · Paypal... https://www.paypal.me/diazvillanueva #FernandoDiazVillanueva #urss #unionsovietica Escucha el episodio completo [https://www.ivoox.com/comintern-audios-mp3_rf_174999388_1.html] en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals [https://www.ivoox.com/originals]

4. juni 20261 h 21 min
episode Inventores olvidados - Episodio exclusivo para mecenas cover

Inventores olvidados - Episodio exclusivo para mecenas

Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! La historia de la técnica está sembrada de inventores olvidados cuyas creaciones seguimos usando, aunque nadie los recuerde con calles, placas ni estatuas. El caso más conocido es el del teléfono. Todos atribuyen su paternidad a Alexander Graham Bell, que patentó el aparato el 7 de marzo de 1876, pero Antonio Meucci ya había registrado un aviso previo en 1871 para su «telégrafo parlante», un prototipo que puso a funcionar con éxito en su casa de Staten Island y con el que se comunicaba con su esposa inválida. Meucci perdió la prioridad por una nimiedad, los 10 dólares que no pudo pagar para renovar el aviso y convertirlo en una patente. Algo parecido ocurrió con el alambre de espino. Dabb, Smith y Hunt patentaron una serie de diseños en 1867, pero fue Joseph Glidden quien, en 1874, logró fabricarlo en masa adaptando un molinillo de café, fundó la Barb Fence Co. y amasó una fortuna. Su ejemplo demuestra que no basta con tener la idea, también hace falta capital y capacidad industrial para triunfar. La máquina de coser repite el mismo patrón. Walter Hunt la concibió en 1833, pero no la patentó, en parte porque su hija, una ludita, temía por su empleo de costurera. Años después, Elias Howe patentó su propia versión que intentó vender en Inglaterra. No lo consiguió, pero al regresar a EEUU comprobó como le habían robado la patente. Ganó en los tribunales la llamada «Guerra de las máquinas de coser» contra Isaac Singer y el propio Hunt. Howe se hizo rico y le terminaron dedicando un estatua, sellos con su efigie y hasta calles con su nombre. El destornillador de estrella es otro de esos casos en los que el verdadero inventor se ha olvidado. John Thompson lo patentó en 1933, pero cedió los derechos a Henry Phillips, que se enriqueció con los royalties y prestó su nombre al invento. De Thompson apenas sabemos que era mecánico y que murió en 1940, condenado al anonimato pese a haber ideado algo que todos tenemos en casa. Escucha el episodio completo [https://www.ivoox.com/inventores-olvidados-audios-mp3_rf_174658953_1.html] en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals [https://www.ivoox.com/originals]

31. maj 202615 min
episode El final de la Serenísima cover

El final de la Serenísima

A finales del siglo XVIII Venecia era una ciudad que parecía existir fuera del tiempo. Quien llegaba hasta allí contemplaba la misma silueta de cúpulas y campanarios que habían descrito los viajeros del Renacimiento. Los palacios seguían en pie, las góndolas atestaban los canales y el León de San Marcos presidía cada rincón. Los venecianos cultivaban el mito de una República con más de mil años de independencia ininterrumpida que, a diferencia de lo que sucedía con otros principados italianos permanecía estable. Aquella espléndida escenografía ocultaba una larga decadencia. El comercio ya no era tan importante como en el pasado. Las potencias atlánticas como Portugal, España, los Países Bajos e Inglaterra habían sustituido a los muelles venecianos mucho tiempo antes como puertos de entrada de las mercancías de oriente. El arsenal languidecía y la flota mercante se había reducido a una fracción de lo que había sido. La ciudad vivía del turismo aristocrático del Gran Tour, del carnaval, del juego, de las artes y de lo que podía sacar de sus dominios en Italia. Todos los intelectuales que se dejaban caer por allí coincidían en señalar que era una República agotada. El sistema político veneciano era de una sofisticación extraordinaria. El dogo, su figura más visible era un monarca elegido pero con poderes muy limitados por una serie de consejos que se vigilaban entre sí. El Consejo Mayor o “Maggior Consiglio” reunía a los patricios inscritos en el Libro de Oro, el Senado llevaba la política exterior, y el temido Consejo de los Diez junto con los Tres Inquisidores de Estado controlaban la república. Pero aquello había derivado en una rigidez paralizante. Nadie quería tocar los intereses creados por lo que cualquier reforma era impensable. Cuando estalló la Revolución Francesa, el patriciado veneciano reaccionó con la cautela de siempre, confiaban en la neutralidad que les había salvado durante todo el siglo. Fue un error inmenso. La Revolución no se parecía en nada a lo que había ocurrido hasta ese momento. La Francia revolucionaria era todo lo que la Serenísima República representaba y eso es lo que no supieron ver. En 1796 el Directorio envió al frente italiano a Napoleón Bonaparte, un general joven y ambicioso. Hablaba italiano, conocía el terreno y comprendió enseguida el valor estratégico de la Terraferma, los dominios venecianos en el norte de Italia. La República permitió a Napoleón que estableciese tropas allí en la guerra contra Austria con la esperanza puesta en que eso durase poco. Pero los planes franceses eran otros. Ocuparon las ciudades de la Terraferma y empezaron exprimirlas y a difundir allí las soflamas revolucionarias. Brescia y Bérgamo se sublevaron en marzo de 1797. En abril estalló una revuelta en Verona contra el ejército francés. Eso unido al ataque sobre un barco francés en el Lido dieron a Napoleón la excusa para intervenir. Envió un ultimátum al Consejo: o abolían la República tal y como había existido hasta ese momento u ocupaba la ciudad por la fuerza. El Consejo escogió lo primero, pero eso no evitó la ocupación. El último dogo, Ludovico Manin se quitó el corno ducal y los franceses entraron el día 15 de mayo sin necesidad de disparar un solo tiro. Acto seguido saquearon las riquezas de la ciudad y se las llevaron a París. La Serenísima República había dejado de existir, pero no la ciudad, que permanece, como hace más de dos siglos, suspendida en el tiempo. En El ContraSello: 0:00 Introducción 3:43 El final de la Serenísima 1:19:37 Venezuela y la guerrilla de Castro Bibliografía: “Historia de Venecia” de John Julius Norwich - https://amzn.to/3RAPUZV “Venecia, ciudad de fortuna” de Roger Crowley - https://amzn.to/4nR781n “Venice. A new history” de Thomas F. Madden - https://amzn.to/4dzGbf5 “La Repubblica del Leone” de Alvise Zorzi - https://amzn.to/4u2CVOh · Canal de Telegram: https://t.me/lacontracronica · “Contra el pesimismo”… https://amzn.to/4m1RX2R · “Hispanos. Breve historia de los pueblos de habla hispana”… https://amzn.to/428js1G · “La ContraHistoria del comunismo”… https://amzn.to/39QP2KE · “La ContraHistoria de España. Auge, caída y vuelta a empezar de un país en 28 episodios”… https://amzn.to/3kXcZ6i · “Contra la Revolución Francesa”… https://amzn.to/4aF0LpZ · “Lutero, Calvino y Trento, la Reforma que no fue”… https://amzn.to/3shKOlK Apoya La Contra en: · Patreon... https://www.patreon.com/diazvillanueva · iVoox... https://www.ivoox.com/podcast-contracronica_sq_f1267769_1.html · Paypal... https://www.paypal.me/diazvillanueva #FernandoDiazVillanueva #venecia #napoleon Escucha el episodio completo [https://www.ivoox.com/final-serenisima-audios-mp3_rf_174508262_1.html] en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals [https://www.ivoox.com/originals]

27. maj 20261 h 30 min
episode ¿Alguien se acuerda de Greta Thunberg? - Episodio exclusivo para mecenas cover

¿Alguien se acuerda de Greta Thunberg? - Episodio exclusivo para mecenas

Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! Quienes todavía se acuerden de Greta Thunberg les vendrá a la cabeza el momento culminante de su carrera climática, aquel discurso ante la ONU en septiembre de 2019 en el que soltó su célebre «¿Cómo os atrevéis?». Tenía 16 años y todo el mundo hablaba de ella. Cuando aterrizó en Madrid poco después para la cumbre del clima nos hablaban de ella como la voz de una generación. Han pasado siete años y ya no es voz de nadie. El personaje nació por pura casualidad. Hija de un actor y de una célebre soprano sueca, Greta creció entre hoteles caros y festivales de ópera, una infancia que encaja mal con la de un mesías de los pobres. A los 11 años le pusieron un vídeo en la escuela sobre los efectos catastróficos del cambio climático. Dejó de comer, de hablar y se deprimió. Le diagnosticaron Asperger, trastorno obsesivo compulsivo y mutismo selectivo. En agosto de 2018 decidió faltar a clase y plantarse frente al parlamento sueco con una pancarta pintada a mano para hacer huelga por el clima. Aquello le vino realmente bien, superó sus problemas y encontró a muchos dispuestos a amplificar una noticia que no debió pasar de un breve en la prensa de Estocolmo. Unos meses más tarde, después de una campaña de marketing extraordinaria, la recibieron en el Foro de Davos y en el parlamento europeo. Su autismo la blindaba contra la crítica y los políticos encontraron en la jovencísima Greta un reclamo infantil inigualable. Durante tres años todos querían fotografiarse junto a ella a pesar de que, armada de una superioridad moral impropia de una adolescente, les desdeñaba al mismo tiempo que amenazaba al mundo entero con las penas del infierno si no se hacía algo. Nunca dijo lo que había que hacer más allá de eslóganes y sermones apocalípticos para que el mundo entrase en pánico. Ese catastrofismo creo escuela y desde entonces grupos de activistas climáticos se sienten moralmente autorizados para cualquier cosa, desde vandalizar un cuadro en un museo hasta cortar el tráfico. Pero llegó la pandemia, lo del clima pasó a un segundo plano y Greta desapareció de nuestras vidas. Lo último que sabemos de ella es que participó en la flotilla a Gaza en septiembre del año pasado. Las autoridades israelíes detuvieron las embarcaciones y dieron a elegir a sus integrantes entre pasar a disposición judicial o regresar a su país. Greta Thunberg, que no tiene madera de heroína, firmó su deportación y volvió a casa. Otros eligieron la cárcel, ella no. Pero ya no es una niña y lo que hacen los adultos interesa mucho menos. Hoy Greta Thunberg es una simple activista de extrema izquierda con buena agenda de contactos atrapada en el guion que escribieron para ella el ejército de adultos influyentes que prefirió aplaudir antes que preguntar. Escucha el episodio completo [https://www.ivoox.com/alguien-se-acuerda-greta-thunberg-audios-mp3_rf_174205187_1.html] en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals [https://www.ivoox.com/originals]

22. maj 202624 min