La Otra Pucela en audio
La Asociación Vecinal Reina Juana de La Farola solicita a la Junta y al Ayuntamiento que intervengan un tramo de 450 metros de tubería privada que transcurre por la calle Goya. De prosperar la reclamación, la empresa se enfrentaría a dos opciones: reformar por completo la calle Goya o retomar su proyecto suspendido para desviar los vertidos por el polígono. Detrás de la eterna crisis de malos olores que afecta a decenas de miles vecinos del sur de Valladolid hay un debate técnico bajo el suelo. La asociación vecinal ha registrado dos escritos ante el Ayuntamiento [https://media.aldeapucela.org/s/dBxtAKGMgzBQYt5] y otro ante la Junta [https://media.aldeapucela.org/s/E734cxXAKTQALie] que destapan un vacío de control: AquaVall mide el agua a la salida de la fábrica de Findus, desentendiéndose de los 450 metros de tubería privada que cruzan el barrio hasta conectar con el colector municipal. Al exigir que este tramo cumpla con la estricta normativa ambiental europea, el vecindario abre un nuevo escenario que obligará a la empresa a renovar esta red o a recuperar el proyecto de desvío directo de sus aguas. Fábrica de Findus en Valladolid [https://foro.aldeapucela.org/uploads/default/original/2X/3/3687f3b496ed1d536ea79c51ca100d28cd91906c.jpeg] Para las decenas de miles de personas afectadas en barrios como La Farola, Cuatro de Marzo, La Rubia, Delicias o el entorno de la Plaza de Toros, el olor “a fritos” o “a huevo podrido” no es una novedad . Es un vecino incómodo que se cuela en las casas por las noches, impide abrir las ventanas en verano y desgasta la paciencia de un vecindario que lleva años reclamando una solución real ante la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento. La crisis estalló con fuerza a principios de 2024, cuando la administración autonómica se vio obligada a abrir un expediente sancionador contra la planta de Findus [https://cadenaser.com/castillayleon/2024/01/26/tras-8-anos-sin-inspecciones-ambientales-findus-se-enfrenta-a-un-expediente-sancionador-por-los-malos-olores-en-valladolid-radio-valladolid/] por las molestias de los malos olores. La apertura de este proceso coincidió con una grave revelación por parte de la oposición: la Junta había estado ocho años seguidos sin realizar inspecciones periódicas ambientales a la planta, a pesar del goteo constante de denuncias en el barrio. Desde entonces, la compañía de congelados ha defendido sus inversiones en filtros y ha atribuido los picos de hedor a fallos mecánicos o averías puntuales en sus depuradoras de residuos. Pero la tregua nunca llega a ser definitiva. Cansados de parches, los portavoces de la Asociación Vecinal Reina Juana de La Farola han decidido cambiar el enfoque. La respuesta oficial de la Junta de Castilla y León el pasado 25 de mayo [https://media.aldeapucela.org/s/x3tj5Mzd8eerQ7R] fue archivar las quejas de los vecinos al considerar que la depuradora de la empresa funciona de forma “habitual” y dentro de los límites. Ha sido precisamente esta resolución la que ha empujado a la asociación vecinal a registrar su réplica técnica solo cinco días después. Su argumento es claro: de nada sirve que el vertido cumpla el límite legal de contaminación si la tubería donde se arroja no es capaz de soportarlo . 450 METROS SIN CONTROL EN MITAD DEL BARRIO Hasta ahora, la versión oficial era sencilla: AquaVall mide los vertidos industriales justo a la salida de las instalaciones de Findus y, si los parámetros están en regla, no hay nada que reclamar. Sin embargo, los vecinos revelan el truco: desde ese punto de medición hasta el gran colector municipal de la Carretera de la Esperanza hay un tramo de 450 metros de tubería que es de propiedad privada de la fábrica, pero que pasa por debajo de una zona densamente poblada. Esa tubería, construida en la década de 1960, es obsoleta y no es estanca. El gran vacío reside en que, desde el año 2007, todas las licencias y controles ambientales de la Junta a Findus se han limitado a las instalaciones del otro lado de las vías del tren, ignorando por completo este desagüe privado que discurre bajo el barrio de La Farola. Durante casi medio kilómetro, el vertido viaja caliente y cargado de materia orgánica sin que nadie controle qué ocurre dentro de esa vieja conducción . EL “EFECTO INCUBADORA”: CÓMO SE COCINA EL OLOR BAJO EL SUELO Para entender por qué huele la calle, hay que comprender que una alcantarilla no es solo un tubo pasivo por el que corre agua. Cuando se dan las condiciones adecuadas, se convierte en un laboratorio químico. ¿Por qué huele en la calle? [https://foro.aldeapucela.org/uploads/default/original/2X/5/5e1f3965bc46522f83019f90533f17579667e681.jpeg] Según los propios datos de monitorización de Findus [https://media.aldeapucela.org/s/x3tj5Mzd8eerQ7R], registrados durante un pico de olores la noche del 10 de abril de 2026 a las 23:25, el vertido se introduce en la red a una temperatura de 28,2 ºC y con una concentración de materia orgánica (el “alimento” que pudre el agua) de 368 mg/l . 1. El calor (casi 30 grados) actúa como un calefactor que activa y multiplica las bacterias. 2. Las paredes rugosas y los sedimentos de la vieja tubería sirven de “refugio” y atrapan los residuos orgánicos, impidiendo que corran fluidamente. 3. Al no haber oxígeno en la tubería, las bacterias realizan una digestión anaerobia (fermentación). 4. Esta fermentación exprés produce grandes cantidades de ácido sulfhídrico [https://www.insst.es/stp/basequim/024-limpieza-y-mantenimiento-en-espacios-confinados-de-estaciones-depuradoras-de-aguas-residuales-exposicion-a-sulfuro-de-hidrogeno-2017], el gas responsable del insoportable olor a huevo podrido. La presión de estos gases acumulados encuentra una vía de escape muy fácil. Los vecinos han localizado cinco tapas de alcantarilla perforadas con agujeros de forma improvisada en un tramo de 400 metros de la calle Goya. Estas tapas, pertenecientes a la red privada de Findus, actúan como chimeneas pasivas que liberan los gases industriales directamente a la acera a ras de suelo, en plena zona residencial. Alcantarilla perforada al inicio de la calle Goya [https://foro.aldeapucela.org/uploads/default/original/2X/d/defd49b64a7b773ca968a348d7a387ae18e21326.jpeg] Bajo tierra, la situación es compleja porque una inspección interna con cámara robotizada detectó tres conexiones no documentadas enganchadas a este tubo privado de Findus. Estas entradas, reconocidas por la empresa y el Ayuntamiento pero ausentes de los expedientes ambientales, arrastran vertidos desconocidos y provocan retenciones de agua dentro del colector, lo que frena el flujo y acelera todavía más la fermentación de los residuos. LAS IMPLICACIONES: LAS DOS ALTERNATIVAS SOBRE LA MESA La petición de fondo de la asociación vecinal busca acabar con este limbo legal. Al exigir que este tramo privado de 450 metros se incorpore formalmente a la Autorización Ambiental de la fábrica, el escrito sitúa la red bajo los exigentes estándares de la normativa europea sobre prevención y control de la contaminación. Si la Junta atiende la reclamación, la ley obligará a que esta tubería que pasa bajo las viviendas sea completamente estanca, esté debidamente aireada y garantice un control estricto de la temperatura del vertido . En la práctica, este nuevo marco técnico plantea a la multinacional dos únicas alternativas viables para resolver el problema: * La reforma integral de la calle Goya: Findus tendría que acometer una importante obra civil en suelo urbano para sustituir la vieja canalización por una red estanca moderna, eliminar las conexiones no documentadas y desviar los gases acumulados a columnas de ventilación técnica elevadas equipadas con filtros de carbón activo. * Retomar el proyecto de desvío por el polígono: La empresa cuenta con un proyecto técnico diseñado con anterioridad para evitar por completo el paso de sus aguas bajo el barrio. Consiste en la construcción de una nueva conducción estanca de acero inoxidable que cruza el terreno de la fábrica y vierte de forma directa en el colector del Polígono de Argales, que discurre frente a su fachada. Este proyecto se suspendió en su día en la parcela de enfrente, pero sigue siendo la opción técnicamente más limpia para liberar al barrio de la servidumbre de los vertidos. Con este nuevo paso técnico ante las administraciones, la movilización de la zona sur traslada el debate más allá de las simples quejas por el hedor. Ahora, la resolución del conflicto depende de cómo decidan gestionar el Ayuntamiento y la Junta una infraestructura obsoleta que condiciona la salud y el bienestar de sus barrios. Leer artículo completo en La Otra Pucela [https://otrapucela.org/p/1549/anos-oliendo-a-podrido-en-la-zona-sur-el-informe-vecinal-sostiene-que-una-conduccion-privada-de-findus-agrava-los-vertidos/].
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