She had no say. No voice. No safety.
But in the wilderness — alone and afraid — God found her.
This is the story of Hagar, the servant girl exiled twice… and the first person to ever give God a name.
Comentarios
0
Sé la primera persona en comentar
¡Regístrate ahora y forma parte de la comunidad de Broken!
Comentarios
0Sé la primera persona en comentar
¡Regístrate ahora y forma parte de la comunidad de Broken!