El Atlas de Brazalete
AtlerosViajeros04 | En esta charla del fútbol remoto, Aitor y Jordi conversan con Aritz López Garai, ex jugador de Córdoba, Salamanca, Celta o Sporting. Tras colgar las botas entrenó a Reus, Numancia, Tenerife y Albacete. Hasta que hace tres años aceptó un reto: el banquillo del FC Nouadhibou. De ahí saltaría en noviembre de 2024 al cargo de seleccionador de Mauritania. Nadie mejor que Aritz para hablar de fútbol y adaptación, de entrenamientos y culturas. Escucha este episodio al completo y gratis en iVoox, o por solo 1,99 € en las demás plataformas. Agradecemos la amabilidad y buen rollo de Aritz, y la paciencia de quienes esperabais el regreso de Atleros Viajeros. 📍Suscríbete en LaNews de Brazalete, el boletín semanal del true crime del balón y también del fútbol remoto 📍Apoya al Atlas en iVoox y desbloquea todos los capítulos en cualquier plataforma de podcasting Aritz López Garai: “En Mauritania he encontrado mi sitio” Apuntes de la charla con el seleccionador de los Leones del Chinguetti en Atleros Viajeros. Aritz López Garai aterrizó un jueves en Nuakchot. El domingo dirigía partido. No sabía francés, no conocía a sus jugadores más allá del papel y se acababa de convertir en el técnico del FC Nouadibou —el equipo más laureado de Mauritania— a falta de cuatro meses para terminar la liga. Tres años y dos ligas después es seleccionador absoluto, ha plantado cara a Argentina en La Bombonera y se juega el cargo en la clasificación para la Copa de África de 2027. La charla con él ha dejado material para varios episodios. Aquí van las ideas que más nos han hecho pensar, apoyadas por sus mejores frases. 1. El contexto manda más que cualquier idea futbolística La pregunta clásica —¿a qué equivale el fútbol mauritano en categorías españolas?— Aritz la desactiva enseguida. Comparar, dice, es un ejercicio inútil porque el contexto lo altera todo: campos sintéticos de la antigua generación, sin regar, partidos a las 13:30 con cuarenta grados. “Cuando entrenaba al FC Nouadibou pensaba: si vamos al Molinón pasaríamos un calvario. Pero viene el Sporting de Gijón a Mauritania y posiblemente lo pasen muy mal y podamos ganarles, porque las circunstancias son totalmente diferentes”. Y dentro del campo, una variable que desde Europa no se ve: la escolarización del jugador. “Es un mal endémico del continente africano. Hay muchos jugadores que llegan al mundo profesional con concentración limitada totalmente. Tienen problemas de comprensión porque no les han explicado muchísimas cosas. Muchos niños, cuando están en el vientre de las madres, sufren desnutrición fetal”. La consecuencia táctica es directa: lo que en España se asimila en dos minutos en una escuela de fútbol, allí hay que repetirlo, repetirlo y volverlo a repetir. “Si dejaba de hacer dos días un ejercicio y volvía a explicarlo, era como empezar de cero. Esos primeros cuatro meses fueron la clave de todo lo que vino después”. Y de ahí sale, quizá, la idea más sugerente de toda la entrevista, una que vale la pena subrayar: “Si los futbolistas africanos, con el físico que tienen, técnicamente ya están al nivel europeo, tuvieran la comprensión del juego de los jugadores europeos, dominarían el fútbol mundial”. 2. África ya no es lo que creemos El relato del continente pobre y futbolísticamente atrasado se cae solo escuchándole. Estadios espectaculares en Sudáfrica, Marruecos, Egipto, Libia, Tanzania. Una liga sudafricana fuerte. Selecciones —Marruecos, Senegal, Egipto, la propia Sudáfrica— que ya tutean a cualquiera. Y un fenómeno que acelera todo: la diáspora. “Tú ves a Francia y prácticamente todos son africanos: o de padres, o de madres, o de abuelos. Cada vez hay más jugadores en academias en Francia con 16, 17 años que son cameruneses, senegaleses. Se está cortando toda esa diferencia”. Mauritania está jugando esa misma partida. Hay un departamento federativo dedicado a rastrear a hijos y nietos de mauritanos en Francia y Bélgica, y a llamarlos a la absoluta antes de que decidan vestir otra camiseta. “Estamos en manos del jugador. Hasta sub-21 puede ir variando de selección, pero en cuanto juega un partido con la absoluta ya no hay marcha atrás”. Así han llegado piezas como Aboubakar Kamara —ahora destacando en el AEK— o Aly Abeid, capitán y exjugador del Levante. 3. La Bombonera: una llamada a las dos de la madrugada Una de las anécdotas más sabrosas de la charla. Mauritania tenía cerrado un amistoso con Palestina dentro de un stageen Marruecos. Palestina lo cancela por el conflicto. El presidente de la federación llama a Aritz con una frase explosiva: “tengo una sorpresa para ti”. Las opciones eran España o Argentina. “A las dos de la madrugada me suena el teléfono. El presidente: ‘confirmado al 99 %, jugamos contra Argentina en La Bombonera’. Cuando salió la noticia, los jugadores me escribían: ‘¿es verdad, míster? ¿No es inteligencia artificial?’.” La logística fue de pesadilla —cambio de continente con dos días, escala en Fortaleza para repostar, jugadores incorporándose desde Ucrania o Italia con un solo entrenamiento de grupo— pero el partido salió bien. Y a Aritz se lo lleva como postal: “Todo lo que se dice de La Bombonera, la mística que tiene, que se mueve, que el campo late, todo eso es verdad. Yo en la banda muchas veces miraba y decía: madre mía, qué barbaridad. No se escuchaba nada. No sé si los jugadores me oían.” 4. El fútbol africano es geopolítica pura Pocos relatos dejan tan claro hasta qué punto en África el fútbol es un brazo del Estado. El 80 % de las federaciones se sostienen con dinero público. Los grandes clubes pertenecen a un multimillonario o directamente al gobierno. Y cuando hay un fracaso deportivo, el que decide no es la federación. “Si el presidente del gobierno dice que hay que cambiar al seleccionador porque el pueblo está enfadado, la federación no tiene mucho margen de maniobra. Toma la decisión del gobierno y la toma.” Luego está el folclore competitivo, contado con la naturalidad del que ya lo ha visto todo. Vestuarios precintados como una escena del crimen para verificar que nadie ha entrado, agua bajo sospecha, gas lacrimógeno preventivo. “Nuestros utilleros iban al campo cuatro horas antes para ver que no hubieran metido gas lacrimógeno en el vestuario. Que las botellas de agua no estuvieran rellenadas. Cosas de todos los colores y sabores.” Y la historia, casi inverosímil, de los dos gigantes sudaneses —Al-Hilal Omdurman y Al-Merrikh— exiliados primero en Mauritania por la guerra civil de su país y ahora en Ruanda. El Al-Hilal puede acabar siendo campeón de tres ligas distintas en tres países distintos en tres años consecutivos. 5. “Mi cabeza no pasa por volver a Europa” Es, quizá, la idea más rotunda de toda la conversación, y la que mejor define el momento profesional de Aritz. Le llaman clubes africanos constantemente. Le llamó incluso el Dnipro ucraniano cuando aún jugaba la Conference. La respuesta, hoy, es la misma: “Si me llamara un equipo de España de segunda división, al 99,9 % no iría. Lo tengo bastante claro porque estoy muy bien y me siento muy querido.” Aritz quiere terminar su carrera en Mauritania si puede. Y si tiene que moverse, mira al mundo árabe —Qatar, Emiratos, Arabia, Jordania, Omán— por afinidad cultural y religiosa con el ecosistema en el que ahora trabaja. La excepción, como buen vasco, está reservada a un solo banquillo: “No he dicho de segunda. Incluso el Athletic, o el filial, también me lo podría pensar. El Athletic es diferente.” 6. Seleccionador no es entrenador Cierra con una reflexión profesional que merece quedar registrada. Aritz suscribe lo que dijo Guardiola sobre acabar de seleccionador: hay margen para vivir más tranquilo. Pero las ventanas FIFA son otra cosa. “Los diez días de fecha FIFA son como un año entrenando. Es el caos mundial. Se para el país, se para el mundo. El presidente del gobierno, que no ha visto un partido en su vida, baja a verlo y quiere que su selección tenga cara y ojos.” Y una limitación honesta sobre la que pocos seleccionadores hablan: “Como entrenador, en mi foro interno, cuando veo a mi equipo jugar no lo veo cien por cien reflejado lo que me gustaría. No hay tiempo material para entrenar. Y en África casi siempre nos enfrentamos a selecciones un poco mejores que la nuestra.” Bonus: Valverde, el Athletic y la mesura Como cierre, una defensa cerrada de Ernesto Valverde —“el mejor entrenador que ha tenido el Athletic en la historia, y uno de los mejores españoles actuales”— y un recado a la afición rojiblanca: “Cuando el Athletic no tiene a sus jugadores top en su mejor momento es un equipo más de la Liga, y no pasa nada por decirlo. La gente tiene que tener un poquito más de mesura y respetar más la figura de Ernesto.” Mauritania, los Leones del Chinguetti, se juega entre septiembre y noviembre la clasificación para la Copa de África de 2027. Aritz dice, sin rodeos, que ahí se juega también su cargo. “Funciona así el continente africano: cuando no clasificas, las sillas bailan.” Pero escuchándole, da la sensación de que la aventura no termina pronto. Y eso, para los que seguimos su trayectoria desde que entrenaba al Tenerife o al Albacete, es buena noticia. 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Comentarios
1Me ha encantado el podcast pero Sáhara Occidental es territorio ocupado por Marruecos.
Me ha encantado el podcast pero Sáhara Occidental es territorio ocupado por Marruecos.