El Comentario del Día

Viernes VIII Tiempo Ordinario - 29.05

2 min · Ayer
Portada del episodio Viernes VIII Tiempo Ordinario - 29.05

Descripción

VIERNES VIII TIEMPO ORDINARIO sanMarcos 11, 11-26 Administradoresde las gracias de Dios   “Llegarona Jerusalén, entró en el templo y se puso a echar a los que traficaban allí,volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Yno consentía a nadie transportar objetos por el templo. Y los instruía,diciendo: - «¿No está escrito: “Mi casa se llamará casa de oración para todoslos pueblos” Vosotros, en cambio, ¿la habéis convertido en cueva de bandidos?»Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo,porque todo el mundo estaba asombrado de su doctrina, buscaban una manera deacabar con él.” Cada vez que leemos o escuchamos un caso de algún sacerdote queha sido infiel a su ministerio, por muy lejos que sea, nos da una pena enorme.Convertimos la casa de Dios en una casa de bandidos. No sé qué pasará por lacabeza y el corazón de los que hacen verdaderas atrocidades. Comprendemosmuy bien la debilidad humana. Pero cuando cada día un sacerdote tiene entre susmanos indignas al Señor en la Eucaristía, cuando contempla a unos centímetrosla debilidad del Todopoderoso se compromete a cambiar de vida. Los sacerdotessólo son un canal para la gracia de Dios, pero ese canal no puede ni enfangarseni obstruirse. “Que cadauno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, como buenosadministradores de la múltiple gracia de Dios. El que toma la palabra, quehable palabra de Dios. El que se dedica al servicio, que lo haga en virtud delencargo recibido de Dios. Así, Dios será glorificado en todo, por medio deJesucristo, a quien corresponden la gloria y el poder por los siglos de lossiglos. Amén” Por eso, cuesta entender a un sacerdote que celebra a diario laSanta Misa y traiciona gravemente su sacerdocio. Le pedimos a Dios por todoslos sacerdotes, para que nunca se crean seguros, ni superhombres, ni dueños denada. Que nunca piensen que todos tenemos que ser calvos y gorditos, y que elque más o el que menos es un pecador como cualquiera. Que jamás nos escudemosen los pecados de otros para justificar el nuestro y nunca trasmitamos elpesimismo de tantos que han desesperado de Dios. Los sacerdotes sonadministradores y tienen que hacer de la Iglesia casa de oración. Quenuestra Madre la Virgen, Madre de los sacerdotes, ayude a todos en su Iglesia atrasparentar a Cristo.

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episode Sábado VIII Tiempo ordinario - 30.05 artwork

Sábado VIII Tiempo ordinario - 30.05

SÁBADOVIII TIEMPO ORDINARIO sanMarcos 11, 27-33 Laverdadera autoridad   Jesústiene la respuesta adecuada a la pregunta sobre la Verdad y del hombre ytambién posee un poder, sobre todo, tanto por ser Dios como por su sacrificioredentor. Una vez resucitado recuerda a sus discípulos: “Me ha sido dado todopoder en el cielo y en la tierra...”. Sinembargo, en nuestro mundo no siempre ambas van unidas. Muchas veces tienen elpoder personas que no son capaces de dar respuestas y que, por lo mismo, acabanretorciendo la realidad y maltratando al hombre. Los regímenes totalitarios sonde este tipo. Sus gobernantes se sienten capaces de preguntar todo y quierenregular hasta las cosas más pequeñas. Disponen de la fuerza para hacerlo, perono pueden apelar ni a la verdad ni al bien para justificar sus decisiones.También nos encontramos, a veces, con una autoridad desprovista de poder. Hayquien tiene verdaderas respuestas para el hombre o una situación, pero no puedehacerlas valer por carecer de la fuerza necesaria. Laetimología de “autoridad” remite a un verbo latino, “augeo”, que significa“hacer crecer”. Tiene autoridad, pues, quien ayuda al crecimiento del otro. Poreso la autoridad es reconocida por sí misma. Un niño la reconoce en sus padresy un alumno en sus maestros. La autoridad se acaba imponiendo por su mismaverdad. Eso no significa que siempre le hagamos caso. Basta pensar en lasenseñanzas de la Iglesia y en la resistencia de algunos frente a ellas. Sinembargo, siempre podemos medir la autoridad por lo que supone de ayuda paranosotros. Así como el poder a veces puede ser opresivo, la autoridad siempre esliberadora. Lo ideal es que caminen juntas, porque el poder, por sí mismo no esmalo. En elEvangelio nos encontramos con unos personajes que se sorprenden por el modo deactuar de Jesús. Éste hacía milagros, hablaba de una manera nueva y se mostrabaen el mundo como Señor de la historia y de los elementos. Quienes le preguntanson personas importantes: sumos sacerdotes, escribas, ancianos… ¿Por qué lohacen? La primera impresión es que pretenden colocar a Jesús por debajo deellos. Quieren saber con la única finalidad de dominar. Es como en la época delos fisiócratas en que se hizo célebre la expresión “saber es poder”. NuestroSeñor desmonta su pretensión. Lo hace con otra pregunta que pretende desmontarla falacia de sus interlocutores. Les interroga sobre el bautismo de Juansabiendo que no le van a responder. Y aquellos no contestan, precisamente,porque no les interesa la verdad sino mantener su influencia y posición. Segúnlo que digan se hacen culpables por no creer y según lo que responda deberánenfrentarse al pueblo. Optan por el silencio que, en este caso, les condena. También ala Virgen se le puede preguntar todo … siempre y cuando estemos dispuestos a laVerdad.

30 de may de 20263 min
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Viernes VIII Tiempo Ordinario - 29.05

VIERNES VIII TIEMPO ORDINARIO sanMarcos 11, 11-26 Administradoresde las gracias de Dios   “Llegarona Jerusalén, entró en el templo y se puso a echar a los que traficaban allí,volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Yno consentía a nadie transportar objetos por el templo. Y los instruía,diciendo: - «¿No está escrito: “Mi casa se llamará casa de oración para todoslos pueblos” Vosotros, en cambio, ¿la habéis convertido en cueva de bandidos?»Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo,porque todo el mundo estaba asombrado de su doctrina, buscaban una manera deacabar con él.” Cada vez que leemos o escuchamos un caso de algún sacerdote queha sido infiel a su ministerio, por muy lejos que sea, nos da una pena enorme.Convertimos la casa de Dios en una casa de bandidos. No sé qué pasará por lacabeza y el corazón de los que hacen verdaderas atrocidades. Comprendemosmuy bien la debilidad humana. Pero cuando cada día un sacerdote tiene entre susmanos indignas al Señor en la Eucaristía, cuando contempla a unos centímetrosla debilidad del Todopoderoso se compromete a cambiar de vida. Los sacerdotessólo son un canal para la gracia de Dios, pero ese canal no puede ni enfangarseni obstruirse. “Que cadauno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, como buenosadministradores de la múltiple gracia de Dios. El que toma la palabra, quehable palabra de Dios. El que se dedica al servicio, que lo haga en virtud delencargo recibido de Dios. Así, Dios será glorificado en todo, por medio deJesucristo, a quien corresponden la gloria y el poder por los siglos de lossiglos. Amén” Por eso, cuesta entender a un sacerdote que celebra a diario laSanta Misa y traiciona gravemente su sacerdocio. Le pedimos a Dios por todoslos sacerdotes, para que nunca se crean seguros, ni superhombres, ni dueños denada. Que nunca piensen que todos tenemos que ser calvos y gorditos, y que elque más o el que menos es un pecador como cualquiera. Que jamás nos escudemosen los pecados de otros para justificar el nuestro y nunca trasmitamos elpesimismo de tantos que han desesperado de Dios. Los sacerdotes sonadministradores y tienen que hacer de la Iglesia casa de oración. Quenuestra Madre la Virgen, Madre de los sacerdotes, ayude a todos en su Iglesia atrasparentar a Cristo.

Ayer2 min
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Jueves VIII Tiempo Ordinario - 28.05

JUEVESVIII TIEMPO ORDINARIO. JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE Mateo26,36-42 Laoración por el sacerdote   Hoy es undía grande, la Fiesta de Jesucristo Sumo y Único Sacerdote … ¿Pensamos en lavida de tantos sacerdotes, buenos, entregados, que nos hemos encontrado ennuestra vida? Es verdad que escandalizan los sacerdotes infieles, pederastas,amancebados, comodones, euroreros (tendrá que decirse así en vez de peseteros),gruñones, antipáticos, ególatras y faltos de fe; pero hay muchos más sacerdotesbuenos que malos. El bien yel mal son difusivos, se expanden, pero tenemos la manía de compartir el mal yquedarnos para nosotros el mal. Cargan sobre los sacerdotes los pecados entantas confesiones, que luego entregan a Cristo, que es el único que los puedesoportar y redimir. Celebran la Eucaristía unidos a la Pasión del Señor y nuncacomo un trabajo o una acción repetitiva, en ella está la novedad del Evangelio.Dejan que los lleven a donde no quieren y no disponen de su tiempo, pues lo hanregalado en Cristo a toda la Iglesia y a toda la humanidad doliente. Tal vezno sean santos, pero lo intentan sinceramente. Participan del pecado propio ydel mundo, pero nunca desconfían de la misericordia que el Señor derrama porlas manos de un sacerdote. Unsacerdote no es nadie solo. Necesita de la oración de muchos, del apoyo detantos, para descubrir que sólo pone su confianza en Dios. Bastará navegar unpoco por Internet para encontrar casos de sacerdotes indignos. Bastará darteuna vuelta por la parroquia más cercana para encontrar sacerdotes entregados.Rezamos hoy por todos, por los buenos y por los menos buenos. Rezamos para quesean sólo y siempre sacerdotes. Rezamos para que Cristo sacerdote puedatransparentarse en ellos y así sólo Él se luzca. Nuestra Madre la Virgen, Madre de lossacerdotes, bendiga y acompañe a todos los sacerdotes, especialmente a los quedudan de su vocación, a los que se sienten solos o juzgados, a los que siguenfieles en algún rinconcito de cualquier lugar del mundo.

28 de may de 20262 min
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Miércoles VIII Tiempo Ordinario - 27.05

MIÉRCOLESVIII ORDINARIO sanMarcos 10, 32-45 La“prudencia” del relativismo   “Ahoraque estáis purificados por vuestra obediencia a la verdad y habéis llegado aquereros sinceramente como hermanos, amaos unos a otros de corazón eintensamente”. El anuncio de San Pedro da en la diana. Cuando la verdad sesustituye por un “prudente” relativismo, la caída está garantizada. El amordeja de tener su referente en esa obediencia a la verdad que nos libera, ypermanecemos indefensos, proclives a dar la razón a una supuesta mayoría (que,curiosamente, nunca lo es), donde lo único que vale es aquello que, endefinitiva, no tiene que ver nada con Dios (aunque algunos lo pongan comoexcusa). ¿Somos capaces de amar al prójimo hasta el punto de olvidarnos denosotros mismos, sin buscar una “contraprestación” o un beneficio personal? Sino es así, entonces, algo no va bien. “El Hijodel hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, locondenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, se burlarán de él, leescupirán, lo azotarán y lo matarán; y a los tres días resucitará”. Estaspalabras del Señor son las que producen escándalo y resultan las menospolíticamente correctas. Podríamos decir que los discípulos del Señor aúnandaban no se enteran. Seguían esperando un mesías para el mundo y entendidodesde el mundo, es decir, un liberador que a golpe de espada sentará su tronodominando a los actuales opresores, y en el que los mismos discípuloscompartieran su gloria mundana: “Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tuderecha y otro a tu izquierda”. Cuántos que nos ocasionan el mal los veamosdefenestrados y rendidos ante nuestras evidencias. ¿Dóndehemos dejado el signo que nos caracteriza a los cristianos, esa Cruz que nosólo nos acompaña, sino que ha de ser carne de nuestra carne, y en la queencontramos la verdadera gloria de Dios?: “¿sois capaces de beber el cáliz queyo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?”.El escándalo del mundo sigue siendo ver a un Mesías e Hijo de Dios clavado enla Cruz. Y tú yo, aunque nos lamentemos por tantas situaciones injustas, ytanto devaneo existencial (también en España), hemos de proclamar a los “cuatrovientos” que es en ese Cristo, muerto y resucitado, donde encontramos la paz,la alegría y la felicidad… todo lo demás es mentira … todo lo demás sóloencuentra sentido si Él está. Acudamos a la María, madre del AmorHermoso. Ella, sostuvo a su Hijo entre sus brazos cuando lo bajaron del madero,y aún nos sigue mirando, siempre con ternura, para que también lo sostengamosjunto a nuestro pecho… y nada más nos importe… sólo tenerle a Él.

27 de may de 20263 min
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Martes VIII Tiempo ordinario - 26.05

MARTESVIII TIEMPPO ORDINARIO sanMarcos 10, 28-31 La buenaconciencia   “Comohijos obedientes, no os amoldéis más a los deseos que teníais antes, en losdías de vuestra ignorancia”. ¿Han de identificarse nuestros deseos con los deDios? Evidentemente, no. Pues bien, no es para muchos una evidencia enabsoluto. Si algo que considero que me satisface (y pienso que “no hiere alvecino”) estoy en el pleno derecho de exigirlo... y, en primer lugar, a Dios.¿Cuántas veces hemos oído que la Iglesia busca “cortarnos las alas” con tantasprohibiciones “a diestro y siniestro”? Pero ¿qué es eso de que la Iglesia“busca”? Lavoluntad de la Iglesia se identifica con la de Dios... y aquí, no hay “trampani cartón”. No existe ninguna institución en el mundo donde la presunción deinocencia se opere, con tanta radicalidad, como en la Iglesia. Uno puede ir alsacramento de la confesión, por ejemplo, y echarle la culpa a otro de susmales, y el sacerdote presupondrá que esa persona actúa con rectitud deintención, aunque el penitente no sea en absoluto sincero. Por encima de lamediación de la Iglesia (nunca podemos olvidarlo) se encuentra la propiaconciencia donde, en último término, sólo se encuentran Dios y esa persona. ¿Cuál esel problema? Sencillamente, que nos gustaría que la Iglesia se identificara connuestros caprichos, de la misma manera que, en tantas ocasiones, y dependiendode las circunstancias, fabricamos un dios a nuestra imagen y semejanza. Lo dicemuy claramente san Pedro: “El que os llamó es santo; como él, sed tambiénvosotros santos en toda vuestra conducta”. Así pues, no se trata de que Diossea santo como yo lo soy, sino todo lo contrario. ¿De qué sirve llorar ante una“experiencia mística”, cuando, de verdad, lo que nos pide Dios es más docilidady más normalidad en nuestra conducta? “Muchosprimeros serán últimos, y muchos últimos primeros”. En ese trastocar(consciente o inconscientemente) lo que le corresponde a Dios y a nosotros,hay, en definitiva, un problema con la verdad. La afectividad se ha apoderadode nuestra razón, y a ver quién demuestra lo contrario. Parece que se hubierapuesto un gigantesco cartel en las nubes que dijera: “Todo vale cuando se tratade contradecir la voluntad de Dios, ahora bien, que nadie se atreva a llevarmela contraria”. Pero, ciertamente, más que en las nubes, Dios se encuentra ennuestros corazones, aunque se encuentren un tanto endurecidos... La Virgenlos transformará en carne si somos capaces de decir, tal y como dijo un díaElla: “He aquí la esclava del Señor”.

26 de may de 20262 min