La Biblia
Traducir y copiar una Biblia, antes de la invención de la imprenta, era una labor titánica. Antes del siglo 15, las Biblias debían ser copiadas a mano, letra por letra. Este proceso era extremadamente lento y minucioso, especialmente con un texto tan extenso y sagrado como la Biblia. Se requería exactitud absoluta. Un solo error, podía invalidar una copia entera. En cada trabajo, se hacía una revisión doble o triple. Los manuscritos se cotejaban cuidadosamente con textos anteriores. Los materiales eran caros. Se usaba pergamino y tintas costosas. Además, eran años de trabajo. Una sola Biblia podía tardar varios años en completarse. Esto hacía que las Biblias fueran muy escasas, caras y poco accesibles. Solo para centros religiosos, universidades y gente rica. Todo cambió con la invención de la imprenta por Johannes Gutenberg hacia 1440, y especialmente con la impresión de la Biblia de Gutenberg alrededor de 1455, la primera gran obra impresa con tipos móviles en Europa. Imprimió unos 180 ejemplares de la Biblia. Esta innovación permitió la reproducción masiva y mucho más rápida de libros. Una reducción radical de los costos. Una mayor difusión del conocimiento, incluyendo traducciones bíblicas a las lenguas vernáculas....
24 episodios
Comentarios
0Sé la primera persona en comentar
¡Regístrate ahora y únete a la comunidad de La Biblia!