Palabras de Nariz Grande
Seguro que lo has visto alguna vez: Una fundadora grabándose con los ojos llorosos en Instagram. Una marca contando que está agotada, que no llega, que todo está siendo demasiado duro y difícil. Un post que empieza pareciendo honesto y acaba sonando a petición de rescate. E igual es verdad. Pero que sea verdad no significa que esté bien comunicado o que deba comunicarse. Enseñar tu herida puede ser valiente. Pero no si esperas que el otro venga a salvarte, a comprarte, a consolarte o a decirte "qué valiente eres". Ahí es donde la vulnerabilidad deja de ser una fortaleza y la cosa empieza a torcerse. Hoy no quiero hablar de si las marcas deben ser vulnerables o no. Esto ya nos lo han contado demasiadas veces. Quiero hablarte de algo más incómodo: De cuándo una marca deja de mostrarse con valentía y empieza a mendigar cariño. Y de cómo no caer en ese error. Suscríbete a la Meler Letter en https://cloemeler.com/eme/ [https://cloemeler.com/eme/] para no perderte lo que hay detrás… y entender de verdad cómo se construye una marca que la gente elige. Y arfavó, habla de Palabras de Nariz grande: agitemos cabezas, sumemos abrazos, llenemos de narigones el planeta. Un fuerte abrazo. Nos "vemos" en el próximo episodio. Si tú quieres, mi Narigudo. ;) Y recuerda: hoy es martes. Así que cásate, embárcate y, sobre todo, IMPROVISA.
180 episodios
Comentarios
0Sé la primera persona en comentar
¡Regístrate ahora y únete a la comunidad de Palabras de Nariz Grande!