elrepasopodcast
A finales del siglo XV, el matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón (1469) dio lugar a la llamada unión dinástica entre las coronas de Castilla y Aragón. Tras la muerte de Enrique IV, Isabel se proclamó reina de Castilla, lo que provocó la Guerra de Sucesión Castellana contra los partidarios de Juana “la Beltraneja” y Portugal. La victoria isabelina y la Paz de Alcaçovas (1479) consolidaron su posición y fijaron el reparto de áreas de influencia en el Atlántico. La unión de Castilla y Aragón no creó un Estado único, sino una monarquía compartida por dos reinos con leyes, instituciones, monedas y Cortes propias. En Castilla, los Reyes Católicos impulsaron una monarquía autoritaria más centralizada: reforzaron la Santa Hermandad, extendieron la figura de los corregidores, organizaron la administración en Consejos y mejoraron la Hacienda. En la Corona de Aragón, en cambio, tuvieron que gobernar respetando el pactismo y los fueros de Aragón, Cataluña y Valencia. La Iglesia y la religión desempeñaron un papel fundamental. En 1478 se creó la Inquisición castellana, posteriormente extendida a Aragón, que actuó como instrumento de control religioso y social, especialmente sobre conversos y, más tarde, moriscos. El papado concedió a Isabel y Fernando el título de Reyes Católicos, reforzando su imagen como defensores de la fe. Su política interior y exterior sentó las bases de la Monarquía Hispánica: culminaron la unidad peninsular con la conquista de Granada (1492) y la incorporación de Navarra (1512), iniciaron la expansión atlántica y establecieron alianzas dinásticas que desembocarían en el dominio de los Austrias en el siglo XVI.
16 afleveringen
Reacties
0Wees de eerste die een reactie plaatst
Meld je nu aan en word lid van de elrepasopodcast community!