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Ep. 32 – ¿Cómo es Dios? | Su Justicia

58 min · 24 de may de 2026
Portada del episodio Ep. 32 – ¿Cómo es Dios? | Su Justicia

Descripción

Continuamos la serie explorando el carácter de Dios y una característica profundamente conectada con su bondad: su justicia. Una verdad que no solo define quién es Dios, sino también nuestro destino final. En este episodio preguntamos: ¿Qué es la justicia? ¿Cómo sabemos si algo es justo o injusto? Partimos de la idea de que todo tiene una forma correcta de ser, y que esa verdad proviene de Dios mismo, el creador de todas las cosas. Este Dios se ha revelado y nos llama a conocerlo, pero ese camino termina con dos destinos eternos: el cielo y el infierno. Entonces surge una pregunta difícil: ¿Es justo que Dios mande personas al infierno? La Biblia enseña que Dios no solo es bueno, sino también juez. Todos hemos quebrantado su ley y somos culpables delante de Él. Su justicia sobre el pecado es santa, perfecta y merecida. Por nosotros mismos somos incapaces de satisfacerla y merecemos estar separados de Dios. Pero en medio de nuestra condición, Dios mostró su amor enviando a su Hijo. Cristo Jesús se hizo hombre y vivió entre nosotros, siendo contado como uno de nosotros, los culpables y pecadores; pero a diferencia nuestra, Él nunca pecó. Como dice la Escritura: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” (2 Corintios 5:21) Cristo Jesús, el único hombre verdaderamente justo, murió por pecadores para abrirnos el camino a la presencia de Dios. La mayor injusticia de la historia —la muerte del inocente— fue usada por Dios como el medio de salvación para hacernos justos delante de Él. Solo Dios mismo podía cumplir perfectamente su propia ley. En este episodio hablamos de cómo la muerte y resurrección de Cristo Jesús hacen posible nuestra reconciliación con Dios y extendemos la invitación a recibir esta justicia disponible para todo aquel que cree.

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38 episodios

Portada del episodio Ep. 38 – La Iglesia | El Origen Los Primeros Creyentes

Ep. 38 – La Iglesia | El Origen Los Primeros Creyentes

Antes de juzgar a la iglesia por nuestras experiencias, vale la pena preguntarnos: ¿cómo era la iglesia que Cristo estableció? En este episodio dejamos a un lado los prejuicios, las heridas y las tradiciones para regresar al punto de partida: la primera congregación de creyentes descrita en la Biblia. Después del día de Pentecostés, el Espíritu Santo descendió sobre los discípulos y Pedro anunció el evangelio de Jesucristo. Su mensaje llevó a miles al arrepentimiento, al bautismo y a poner su fe en Jesús como Señor y Salvador. El Espíritu Santo no es el centro del mensaje, sino el testimonio vivo de Cristo, guiando a los creyentes a proclamar sus maravillas y a vivir una vida transformada por la gracia. También descubrimos las cuatro columnas que sostenían a la iglesia primitiva: perseverar en la enseñanza de los apóstoles, vivir en comunión como una familia, compartir el pan recordando la obra de Cristo y mantenerse constantes en la oración. Estas prácticas revelan el propósito de la iglesia: crecer en el conocimiento de Dios, amarse unos a otros y mantener una relación continua con el Creador. La iglesia nunca ha estado formada por personas perfectas, sino por pecadores redimidos que siguen al único Hombre perfecto: Jesucristo. Cuando una congregación deja de apuntar a Él y a sus enseñanzas, pierde su fundamento. En este episodio analizamos qué distingue a la verdadera iglesia y por qué su centro siempre debe ser Jesús, el Cristo, el Señor y el Hijo de Dios.

5 de jul de 202658 min
Portada del episodio Ep. 37 – La Iglesia | El Origen

Ep. 37 – La Iglesia | El Origen

En este episodio continuamos nuestra serie sobre la Iglesia, pero ahora nos detenemos a estudiar su origen. Más allá de las instituciones y las tradiciones, ¿cómo nació realmente la Iglesia? ¿Cuál era su propósito? ¿Qué unía a aquellos primeros creyentes? Recorremos el plan de Dios desde el principio: formar una familia que le conozca y viva en comunión con Él. Ese propósito alcanza su mayor impulso en Jesucristo, quien, por medio de su muerte y resurrección, abre el único camino al Padre y se convierte en el fundamento de su Iglesia. También exploramos el papel del Espíritu Santo, presente desde el inicio de las Escrituras y prometido por Jesús a sus discípulos. En Pentecostés vemos el cumplimiento de esa promesa y el nacimiento de la Iglesia. Analizamos el verdadero propósito de las lenguas, el poderoso mensaje de Pedro y la respuesta de miles de personas al escuchar que Jesús, a quien habían rechazado, era el Señor y el Cristo. ¿Qué significa arrepentirse? ¿Qué implica bautizarse en el nombre de Jesucristo? ¿Qué significa recibir el Espíritu Santo y formar parte de la familia de Dios? En este episodio descubrimos que la entrada a la Iglesia no depende de nuestros méritos, sino de la obra perfecta de Cristo y de la invitación que sigue vigente para todo aquel que cree en Él.

28 de jun de 202659 min
Portada del episodio Ep. 36 – La Iglesia | Introducción: ¿Sobre qué está edificada?

Ep. 36 – La Iglesia | Introducción: ¿Sobre qué está edificada?

Comenzamos una nueva serie explorando uno de los temas más importantes y, a la vez, más discutidos dentro del cristianismo: la Iglesia. Cuando escuchamos esta palabra, solemos pensar en edificios, denominaciones o tradiciones religiosas. Pero ¿qué significa realmente según la Biblia? A través de Mateo 16:13-20 analizamos una de las conversaciones más trascendentales entre Jesús y sus discípulos para discutir los orígenes. Después de preguntar quién decía la gente que era Él, Jesús llevó la discusión a una pregunta mucho más personal: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” La respuesta de Pedro fue extraordinaria: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” ¿Qué quiso decir Pedro? ¿Sobre qué roca prometió Jesús edificar su Iglesia? ¿Cuál es el verdadero fundamento que une a todos los creyentes más allá de denominaciones y tradiciones? En este episodio exploramos cómo la Iglesia no encuentra su identidad en hombres, estructuras o instituciones, sino en la verdad de que Jesús de Nazaret es el Cristo, el Hijo de Dios y el fundamento de todo aquel que cree en Él. Una congregación con esta base, Jesús promete, nunca será vencida.  Al final, la misma pregunta sigue vigente para cada uno de nosotros. No importa lo que diga el mundo, la cultura o incluso quienes nos rodean. La pregunta es: ¿quién dices tú que es Jesús? Piensalo

21 de jun de 202659 min
Portada del episodio Ep. 35 – ¿Cómo es Dios? | Su Gracia

Ep. 35 – ¿Cómo es Dios? | Su Gracia

A lo largo de esta serie hemos explorado cómo Dios se revela a sí mismo: su bondad, su justicia, su amor y su ira. Hemos visto que jamás podremos comprenderlo completamente, pero sí podemos conocerlo porque Él ha decidido darse a conocer. En cada una de estas características descubrimos a un Dios santo, perfecto y exaltado sobre toda su creación. Concluimos esta serie con una de las verdades más asombrosas del carácter de Dios: su gracia. ¿Qué es realmente la gracia? ¿Cómo la demuestra Dios? En este episodio exploramos la gracia común, aquella que Dios extiende a toda la creación y que nos permite vivir, respirar y disfrutar de innumerables bendiciones cada día. También hablamos de la gracia especial, aquella que transforma corazones, da nueva vida y reconcilia a pecadores con el Dios eterno y santo. Reflexionamos sobre la relación entre misericordia y gracia. Dios no nos da lo que merecemos: su justa ira contra el pecado. En cambio, nos ofrece algo infinitamente mejor. Como dice Efesios 2, aunque estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, Dios, rico en misericordia, nos dio vida juntamente con Cristo. La máxima expresión de la gracia de Dios se encuentra en Jesucristo, la imagen perfecta del Padre. El Hijo de Dios se hizo hombre, fue contado entre nosotros y entregó su vida como sacrificio definitivo para reconciliarnos con Dios. No lo merecíamos, no podíamos ganarlo y jamás podríamos alcanzarlo por nuestros propios esfuerzos. Sin embargo, Cristo murió por nosotros, venció a la muerte, resucitó y hoy reina por la eternidad, ofreciendo vida a todos los que creen en Él. Porque la salvación no es una recompensa por nuestras obras, sino un regalo recibido por fe: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9). Te invitamos a pensar en esta pregunta: si la gracia no puede comprarse, merecerse ni ganarse, ¿qué significa realmente creer en Cristo y recibir el regalo que Dios ofrece?

14 de jun de 202657 min
Portada del episodio Ep. 34 – ¿Cómo es Dios? | Su Ira

Ep. 34 – ¿Cómo es Dios? | Su Ira

En el episodio anterior exploramos una de las características más conocidas de Dios: su amor. Pero esta vez nos acercamos a un atributo que para muchos parece contradictorio, incómodo o incluso difícil de aceptar: la ira de Dios. Si la Biblia nos advierte repetidamente sobre los peligros de nuestra ira, ¿cómo puede Dios manifestar ira y seguir siendo perfectamente bueno? En este episodio exploramos una diferencia fundamental: nuestra ira suele estar contaminada por el orgullo, la envidia y el pecado, mientras que la ira de Dios es justa, santa y necesaria. Su ira revela que no es indiferente al mal ni a la injusticia; le importa profundamente lo que ocurre en su creación. A través de ejemplos como el Faraón en el libro de Éxodo y el exilio de Israel, vemos que la ira de Dios no es un arrebato descontrolado, sino una respuesta justa contra todo aquello que se opone a su carácter. Dios, siendo completamente santo, rechaza el pecado y confronta aquello que destruye a sus criaturas. Incluso cuando disciplina a los suyos, lo hace como el fuego que purifica y refina el metal, formando un pueblo más fiel y más cercano a Él. Finalmente, llegamos al centro del evangelio. La ira que justamente merecíamos no fue ignorada ni olvidada; fue derramada sobre Cristo Jesús. El Hijo de Dios tomó sobre sí el juicio que correspondía a los pecadores y, mediante su sacrificio perfecto, abrió el camino para que podamos entrar en la presencia de Dios. Para conocer verdaderamente quién es Dios, debemos conocer también su justicia santa y perfecta. La ira de Dios no es un tema secundario ni un obstáculo para entender su amor. Al contrario, sin comprender su ira, la cruz pierde su significado, la gracia se vuelve barata y el amor de Dios queda incompleto.

7 de jun de 202656 min