Iglesia de Cristo del lado oeste - Elkton, KY

Perdóname a mí y a nosotros (de nuestra adoración 5-3-26)

30 min · 8 de may de 2026
Portada del episodio Perdóname a mí y a nosotros (de nuestra adoración 5-3-26)

Descripción

Vea la versión en video aquí: https://youtu.be/Sx2dsywVOSY [https://youtu.be/Sx2dsywVOSY] I. Introducción: El rompecabezas de la vida * La paradoja del ocio: Los seres humanos a menudo eligen "cosas difíciles" (como rompecabezas de 1,000 piezas por ambos lados) por diversión. * La analogía espiritual: Nuestra vida espiritual es un rompecabezas que debemos "resolver" o "llevar a cabo". * Filipenses 2:12-13: "Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad." * La "pieza más difícil": El perdón es la pieza específica que hace difícil la vida cristiana, pero es esencial para nuestra propia salvación. II. El perdón es difícil porque duele * El costo personal: Ser objeto del pecado de alguien causa reacciones físicas y emocionales: pulso acelerado, sensación de traición y violación. * La conexión divina: Somos hechos a imagen de Dios y compartimos Su capacidad emocional. * Salmos 7:11: "Dios es juez justo, y Dios está airado contra el impío todos los días." * La perspectiva de Dios: Dios experimenta el dolor de nuestro pecado (errar al blanco) y nuestra iniquidad (pecado habitual) todos los días, y aun así eligió perdonarnos mediante el sacrificio de Cristo antes de que hubiéramos nacido. III. El perdón es difícil porque requiere trabajo * El proceso de reconciliación: Requiere que la parte ofendida tome la iniciativa. * Mateo 18:15: "Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano." * La meta es la unidad: El perdón no se trata del individuo; se trata del "Cuerpo de Cristo". * Analogía: Así como una mandíbula o un brazo no pueden "descartar" al corazón durante un ataque cardíaco, los cristianos no pueden descartarse unos a otros sin destruir todo el cuerpo. * Manejo de la separación: Si la reconciliación falla después de seguir los pasos bíblicos, la relación cambia (tratándolos como a un "gentil"), pero el objetivo sigue siendo la restauración, no la malicia. IV. El perdón es difícil porque es un regalo ("Yo y Nosotros") * El elemento transaccional: El perdón se completa cuando alguien se arrepiente. * Lucas 17:3–4: "Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale." * El elemento interno (La parte del "Yo"): Debes decidir liberar la amargura incluso si la otra persona nunca pide perdón. * El ejemplo de Jesús: Colgado en la cruz, Él perdonó a aquellos que aún no se estaban arrepintiendo. * Lucas 23:34: "Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes." * Rechazar el rencor: Aferrarse al odio permite que el ofensor controle tu vida. V. Conclusión: Arrancando el árbol de la amargura * La petición de fe: Al enfrentarse a la dificultad del perdón, los apóstoles pidieron un aumento de fe. * La semilla de mostaza: La fe no se trata solo de tamaño; se trata de crecimiento y trabajo. * El verdadero milagro: Dios no necesita que movamos árboles físicos; Él necesita que arranquemos la ira, el odio y el resentimiento de nuestros corazones. * Romanos 12:18: "Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres."

Comentarios

0

Sé la primera persona en comentar

¡Regístrate ahora y únete a la comunidad de Iglesia de Cristo del lado oeste - Elkton, KY!

Prueba gratis

Empieza 7 días de prueba

$99 / mes después de la prueba. · Cancela cuando quieras.

  • Podcasts solo en Podimo
  • 20 horas de audiolibros al mes
  • Podcast gratuitos

Todos los episodios

97 episodios

episode Haz un depósito celestial (de nuestro culto del 5 de julio de 2026) artwork

Haz un depósito celestial (de nuestro culto del 5 de julio de 2026)

Vea la versión en video aquí: https://youtu.be/a77nEO4CBdE [https://youtu.be/a77nEO4CBdE] En este sermón, “Haga un depósito celestial,” examinamos lo que Jesús quiso decir cuando nos enseñó a acumular tesoros en el cielo. La lección comienza con la sorprendente historia detrás de la nota Post-it. En 1968, Spencer Silver, un químico de 3M, intentó crear un adhesivo extremadamente fuerte, pero en su lugar produjo un pegamento que apenas se adhería. Aunque otros lo consideraron un fracaso, Silver creyó que tenía valor y continuó buscando una manera de utilizarlo. Años después, aquel adhesivo “fallido” se convirtió en la base de uno de los productos de oficina más exitosos jamás creados. Silver valoró algo antes de que cualquier otra persona reconociera su verdadero valor. De manera similar, esta lección plantea una pregunta importante: ¿Qué es lo que usted atesora? 1. El tesoro tiene una ubicación Jesús dijo: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo.” —Mateo 6:19–20 Todo aquello que realmente valoramos lo colocamos en un lugar seguro. Lo protegemos porque queremos que dure. Sin embargo, las posesiones terrenales finalmente se deteriorarán, quedarán anticuadas, serán destruidas o alguien nos las quitará. El cielo es el único lugar donde nuestro tesoro puede permanecer eternamente seguro. 2. El tesoro está conectado con el corazón Mateo 6:21 dice: “Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” Nuestro tesoro revela nuestras prioridades, deseos, motivaciones y devoción. Aquello que atesoramos influye en cómo usamos nuestro tiempo, administramos nuestros recursos y tratamos a otras personas. Todos atesoramos algo. La pregunta es si nuestro corazón está dedicado principalmente a las cosas temporales de esta tierra o a la obra eterna de Dios. 3. Hacemos depósitos celestiales al servir a los demás En Mateo 25:31–46, Jesús describe a personas que alimentaron a los hambrientos, recibieron a los extranjeros, vistieron a los necesitados, visitaron a los enfermos y atendieron a los prisioneros. Jesús les dijo: “En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.” Cuando servimos a alguien porque amamos a Cristo, estamos haciendo un depósito en el cielo. El tesoro no es solamente el objeto material que entregamos. También es el amor, la bondad, la compasión y la motivación piadosa que existen detrás de esa acción. Una comida, una visita, una palabra de ánimo, un vehículo prestado, un acto de perdón o una oportunidad para enseñar el evangelio pueden parecer cosas pequeñas, pero Dios ve el corazón que existe detrás de ellas. 4. Nuestro enfoque determina a nuestro amo Jesús continuó enseñando acerca del ojo sano, el ojo malo y la imposibilidad de servir a dos amos. “No podéis servir a Dios y a las riquezas.” —Mateo 6:24 Aquello que captura nuestra atención finalmente capturará también nuestro corazón. Las cosas de este mundo algún día fallarán, pero lo que hacemos para Dios tendrá importancia eterna. El desafío de esta semana Haga un depósito celestial. Realice intencionalmente un acto de amor, servicio, generosidad, ánimo o evangelismo. No lo haga para recibir reconocimiento, cumplir con una obligación o impresionar a alguien, sino porque ama a Jesús y desea que otra persona experimente Su amor. Quizás nunca llegue a saber hasta dónde crecerá esa pequeña semilla, pero ninguna obra sincera realizada para Dios es en vano. Textos bíblicos principales: Mateo 6:19–24 Mateo 25:31–46 Jeremías 1:5 1 Corintios 13:1–3

7 de jul de 202629 min
episode La importancia de un nombre (de nuestro culto del 28 de junio de 1926) artwork

La importancia de un nombre (de nuestro culto del 28 de junio de 1926)

Mira la versión en video aquí: https://youtu.be/mQsv2dU-IJs [https://youtu.be/mQsv2dU-IJs] En esta lección, “La importancia de un nombre,” se nos recuerda que los nombres tienen significado, valor y autoridad. Proverbios 22:1 dice que un buen nombre es mejor que grandes riquezas, pero ningún nombre importa más que el nombre de Jesucristo. La lección comienza con una verdad sencilla: el nombre de una persona puede abrir puertas, generar confianza y representar una vida de buen carácter. Pero desde allí, se nos señala al nombre que es sobre todo nombre: Jesús. Por medio de 1 Timoteo 2:5, vemos a Jesús como el único mediador entre Dios y los hombres. Un mediador trae paz, resuelve el conflicto, reconcilia a las partes separadas y entrega el mensaje que necesita ser escuchado. Jesús hace todo esto por nosotros. Él da paz a los corazones turbados, nos reconcilia con Dios por medio de Su sacrificio, y declara que solo Él es “el camino, la verdad y la vida.” Esta lección también mira hacia el Antiguo Testamento para ver el nombre y el plan de Dios revelados por medio de Abraham y Moisés. Abraham conoció al Señor como Jehová-jireh, “El Señor proveerá,” señalando hacia el sacrificio que Dios proveería por medio de Cristo. Moisés escuchó a Dios identificarse como “YO SOY,” y más tarde Jesús usó ese mismo nombre para declarar Su naturaleza eterna y Su deidad. El mensaje concluye con el poderoso recordatorio de que no hay salvación en ningún otro nombre. Jesús edificó Su iglesia, la compró con Su propia sangre, y nos invita a llevar Su nombre; no como una etiqueta hecha por los hombres, sino como cristianos que creen, se arrepienten, lo confiesan, son bautizados en Él y viven fielmente para Él. Pasajes bíblicos mencionados incluyen: Proverbios 22:1 1 Timoteo 2:5 Juan 14:6, 27 2 Corintios 5:18–19 Mateo 16:16–18 Marcos 16:16 Hechos 2:47 Hechos 4:10–12 Génesis 22:18 Gálatas 3:16 Éxodo 3:13–14 Juan 8:58 Hebreos 13:8 Filipenses 2:9–11 Hechos 20:28 Apocalipsis 2:10

1 de jul de 202629 min
episode Dios, Él y ellos (de nuestro culto del 21 de junio de 2026) artwork

Dios, Él y ellos (de nuestro culto del 21 de junio de 2026)

Mira la versión en video aquí: https://youtu.be/4p-sGww-FtY [https://youtu.be/4p-sGww-FtY] En este sermón, miramos a Noé no solo como el hombre que construyó el arca, sino como un padre que siguió a Dios y guió a su familia. El mensaje comienza con la increíble historia real de la familia Frasollieri, que escapó de la Albania comunista el 4 de julio de 1975. Dieciséis miembros de la familia huyeron hacia la libertad en un bote hecho a mano, cubierto con un mantel impermeable. Su historia nos recuerda que esta no fue la primera vez que un padre ayudó a llevar a su familia a salvo sobre las aguas. Desde allí, dirigimos nuestra atención a Noé. Hebreos 11:7 nos dice que Noé fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, y por fe construyó el arca para salvar a su casa. Noé recibió una advertencia, escuchó a Dios y luego advirtió a su familia. No era perfecto, pero no ignoró lo que Dios dijo. Génesis 6 nos muestra que Dios le enseñó a Noé exactamente qué hacer. Noé fue enseñado por Dios para que pudiera enseñar a otros. 2 Pedro 2 llama a Noé pregonero de justicia. Aunque el mundo se negó a escuchar, su familia sí escuchó. Génesis 7 nos muestra que Noé hizo más que hablar. Él trabajó. Durante años, construyó fielmente lo que Dios le mandó. Su familia vio su fe en acción. Vieron que la obra de Dios era importante para él. Los padres, y todos los cristianos, enseñan con palabras, pero también por medio del ejemplo diario. Finalmente, Génesis 7 dice que el Señor encerró a Noé. Dios estaba guiando a Noé, y Noé estaba guiando a su familia. Noé no tomó las decisiones por ellos, pero su fe, obediencia, enseñanza y ejemplo ayudaron a influenciarlos hacia Dios. El pensamiento principal de esta lección es sencillo: Ellos fueron mejores por causa de él. La familia de Noé fue bendecida porque Noé escuchó a Dios, obedeció a Dios, trabajó para Dios y guió a su casa hacia Dios. De la misma manera, los padres piadosos tienen un papel poderoso en ayudar a sus familias a llegar a ser lo que Dios quiere que sean. Las Escrituras mencionadas incluyen: Hebreos 11:7 Génesis 6:13-17 2 Pedro 2:4-5 Génesis 7:1-16 Génesis 9:1 Gracias por ver este video. Si esta lección te animó, por favor dale “me gusta”, compártela y suscríbete para más sermones y estudios basados en la Biblia.

1 de jul de 202622 min
episode No se cansen de hacer el bien (Del culto del 14 de junio de 2026) artwork

No se cansen de hacer el bien (Del culto del 14 de junio de 2026)

Mira la versión en video aquí: https://youtu.be/D5uFkaUQhP4 [https://youtu.be/D5uFkaUQhP4] Introducción: Chester Carlson y el largo camino hacia Xerox Chester Carlson trabajaba en departamentos de patentes, donde el papeleo lo consumía todo. Hacer copias era lento, caro y frustrante. Por su mala vista, artritis y cansancio de copiar documentos, en 1934 comenzó a buscar una mejor manera. Durante cuatro años experimentó con muy pocos resultados. Hubo fallas, humo y hasta fuego. En 1938 logró producir la primera imagen usando luz y electricidad estática. Pero aun después de ese avance, muchas compañías lo rechazaron por años. Pasaron unos 17 años desde la idea inicial hasta una copiadora práctica. Su historia ilustra perseverancia, firmeza y resistencia. La vida cristiana requiere esa misma determinación. El mensaje de Pablo en Gálatas 6 es sencillo: no dejemos de hacer el bien. Pensamiento principal: Los cristianos pueden cansarse si no tienen cuidado, pero Dios nos llama a seguir sembrando buena semilla, porque la cosecha le pertenece a Él. 1. El pecado puede cansarnos — Gálatas 6:1 Ayudar a otros muchas veces significa entrar en situaciones difíciles. El pecado no es limpio ni sencillo; es complicado, pesado y agotador. Cuando tratamos de restaurar a alguien, debemos hacerlo con mansedumbre y cuidado. Pablo nos manda a vigilarnos a nosotros mismos. El pecado de otro puede tentarnos directamente, o el estrés de ayudar puede llevarnos al chisme, amargura, malas formas de afrontar la carga o frustración. Aplicación: Ayuda a otros, pero no permitas que su desorden te arrastre al pecado. 1. El ego puede cansarnos — Gálatas 6:2–3 Cuando ayudamos a alguien a llevar una carga, podemos empezar a pensar que somos mejores. El orgullo dice: “Yo estoy arriba y tú estás abajo.” Pero también nosotros fuimos pecadores necesitados de ayuda. El orgullo nos hace olvidar la gracia y nos vuelve duros, impacientes y menos dispuestos a seguir ayudando. Aplicación: Lleva cargas sin creerte más que los demás. Ayudar debe humillarnos, no inflarnos. 1. Olvidar tu valor puede cansarte — Gálatas 6:4 Pensar demasiado de uno mismo es peligroso, pero pensar demasiado poco también lo es. Algunos cristianos se destruyen por dentro. Siguen sirviendo, sonriendo y presentándose, pero por dentro están vacíos. Nadie puede animarte lo suficiente si tú sigues desanimándote constantemente. Si no puedes ver nada bueno en lo que haces, eres como un balde con un agujero en el fondo. Dios te valora. Envió a Su Hijo por ti. No eres perfecto, pero eres valioso para Él y útil en Su obra. Aplicación: No es orgullo reconocer que hiciste algo bueno para Dios. 1. Los malos límites pueden cansarnos — Gálatas 6:5 Debemos llevar las cargas unos de otros, pero cada persona también debe llevar su propia carga. Dios nunca nos pidió abandonar nuestras responsabilidades, familia, salud o alma para cargar completamente a otra persona. Podemos ayudar, pero no podemos obligar a nadie a escoger lo correcto. Jesús alimentó, enseñó y amó a las personas, pero también permitió que se fueran cuando lo rechazaron. Aplicación: No saltes al bote hundido de otro. Ayúdale, pero no dejes que te hunda. 1. Medir mal el éxito puede cansarnos — Gálatas 6:6–8 Pablo nos recuerda que cosechamos lo que sembramos. No se trata solo de dinero, sino de lo que valoramos y dónde invertimos. La mayordomía no es solo guardar recursos; es cumplir la voluntad del Maestro. Si medimos la fidelidad solo por resultados visibles, números o respuestas inmediatas, nos desanimaremos. En la parábola del sembrador, parte de la semilla cae en terreno duro, pedregoso o lleno de espinos. Pero el sembrador sigue sembrando. Aplicación: No definas el éxito solo por lo que puedes ver. Cada semilla sembrada para Dios importa. 1. La promesa: no te rindas — Gálatas 6:9–10 Pablo nos anima: no nos cansemos, porque a su tiempo segaremos si no desmayamos. La cosecha quizá no llegue cuando esperamos ni como esperamos, pero Dios ve cada acto de servicio. Debemos seguir haciendo el bien a todos, especialmente a la familia de la fe. Conclusión: Dios valora cada semilla — Isaías 49:1–10 Isaías describe a un siervo que siente que trabajó en vano, pero Dios muestra que su labor no fue desperdiciada. Dios ve, fortalece, honra y usa a Su siervo. Tal vez preguntes: “¿De qué sirve?” Pero cada semilla que siembras para Dios es vista por Él. No es desperdiciada, inútil ni ignorada. Pensamiento final: No eres un judío del Antiguo Testamento, pero sigues siendo Suyo. No eres el primer siervo cansado, y tampoco serás el último. Tal vez sientas: “¿De qué sirve?” pero Dios valora cada semilla que siembras para Él. Invitación: Dios te ama, y la iglesia te ama. Si necesitas hacerte cristiano, arrepentirte, pedir oraciones o simplemente recibir ayuda, no lleves la carga solo. Ven, y déjanos ayudarte.

19 de jun de 202628 min
episode ¿Es usted sacerdote? (De nuestro culto del 7 de junio de 1926) artwork

¿Es usted sacerdote? (De nuestro culto del 7 de junio de 1926)

Mira la versión en video aquí:  https://youtu.be/jYxf8m5Ol58 [https://youtu.be/jYxf8m5Ol58] ¿Eres sacerdote? El 6 de marzo de 1987, el ferry Herald of Free Enterprise salió del puerto con las puertas de proa abiertas. En cuestión de minutos, el agua inundó la cubierta de vehículos, el barco volcó y murieron 193 personas. La tragedia no ocurrió porque nadie supiera qué hacer. Ocurrió porque alguien no hizo lo que se suponía que debía hacer. Ese mismo tipo de actitud descuidada aparece en los días de Malaquías. Los sacerdotes sabían lo que Dios requería, pero trataban la adoración como una carga. Malaquías 1:13 muestra su actitud: “¡Qué fastidio es esto!”. Su problema no era la ignorancia. Era la falta de reverencia y cuidado. Pero esta lección no trata solamente de los sacerdotes del Antiguo Testamento. 1 Pedro 2:9 dice que los cristianos son “un real sacerdocio,” y 1 Corintios 6:19–20 nos recuerda que nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo. Si los cristianos son sacerdotes bajo el Nuevo Pacto, entonces necesitamos aprender de los sacerdotes del Antiguo Pacto. 1. Los sacerdotes se limpiaban y se mantenían limpios Los sacerdotes del Antiguo Testamento se lavaban antes de servir a Dios. Éxodo 30:18–21 muestra a Aarón y a sus hijos lavándose antes de entrar en el tabernáculo de reunión o de acercarse al altar. Los sacerdotes del Nuevo Testamento también deben ser lavados, pero espiritualmente. Hechos 22:16 conecta el bautismo con el lavamiento de los pecados. 1 Pedro 3:21 explica que el bautismo no se trata de quitar la suciedad del cuerpo, sino de una apelación a Dios por medio de una buena conciencia. 1 Corintios 6:11 recuerda a los cristianos que fueron lavados, santificados y justificados. Los sacerdotes también usaban vestiduras santas. Éxodo 28:2 describe vestiduras hechas para gloria y hermosura. Los cristianos también están vestidos, no con ropas sacerdotales, sino con Cristo. Gálatas 3:27 dice que los que fueron bautizados en Cristo se han “revestido de Cristo.” Colosenses 3:12 llama a los cristianos a vestirse de compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia. Los sacerdotes también tenían que distinguir entre lo limpio y lo inmundo. Levítico 10:10 enseña que el discernimiento importaba. Romanos 12:2 y Hebreos 5:14 muestran que los cristianos también deben aprender a discernir entre el bien y el mal. 1. Los sacerdotes participaban Levítico 24:8–9 describe a los sacerdotes participando del pan relacionado con el servicio del tabernáculo. Los cristianos también participan en un memorial sagrado. 1 Corintios 10:16–17 enseña que la copa es una participación en la sangre de Cristo y que el pan es una participación en el cuerpo de Cristo. Los sacerdotes también mantenían el fuego encendido. Levítico 6:12–13 mandaba que el fuego del altar no se apagara. Los cristianos no mantienen encendido un fuego físico sobre un altar, pero Romanos 12:11 nos dice que no seamos perezosos en lo que requiere diligencia, sino fervientes en espíritu, sirviendo al Señor. 1. Los sacerdotes llevaban a otros delante de Dios Los sacerdotes quemaban incienso delante del Señor. Éxodo 30:7–8 describe a Aarón quemando incienso aromático regularmente. En el Nuevo Testamento, el incienso se conecta con las oraciones de los santos en Apocalipsis 5:8. Los cristianos deben ser personas de oración. Hechos 10 muestra que las oraciones y limosnas de Cornelio subían delante de Dios como memorial. Cuando le decimos a alguien que vamos a orar por él, debemos tomarlo en serio. El sumo sacerdote también llevaba los nombres de Israel sobre su pectoral. Éxodo 28:29 dice que Aarón llevaba sus nombres sobre su corazón delante del Señor. Los cristianos también llevan a otros por medio de la oración, la preocupación y el servicio. Gálatas 6:2 dice que debemos llevar las cargas los unos de los otros, y Santiago 5:16 dice a los cristianos que confiesen sus pecados y oren los unos por los otros. Los sacerdotes también bendecían al pueblo. Números 6:23–26 da la bendición sacerdotal sobre Israel. Los cristianos deben ser una bendición por medio de sus palabras y acciones. Efesios 4:29 nos enseña a hablar palabras que edifiquen y den gracia. Santiago 3:9–10 advierte que bendecir a Dios y maldecir a las personas hechas a la imagen de Dios no debe salir de la misma boca. 1. Los sacerdotes eran precisos con las cosas santas Los sacerdotes manejaban cosas santas y se esperaba que siguieran el patrón de Dios. Nadab y Abiú, en Levítico 10:1–3, ofrecieron fuego no autorizado delante del Señor, y Dios los juzgó. Su ejemplo nos recuerda que la adoración y el servicio a Dios no deben tratarse con descuido. Los cristianos también manejan cosas santas. Nuestros cuerpos pertenecen a Dios. 1 Corintios 6:19–20 enseña que no somos nuestros. Debemos seguir el patrón que Dios ha dado. Colosenses 3:17 dice que todo lo que hagamos, sea de palabra o de hecho, debe hacerse en el nombre del Señor Jesús. Hebreos 12:28 nos llama a ofrecer a Dios una adoración aceptable con reverencia y temor. Lucas 9:23 nos recuerda que debemos negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz cada día y seguir a Cristo. Conclusión Los cristianos son sacerdotes. Puede que no sirvamos en el templo de Jerusalén, que no usemos vestiduras levíticas ni que ofrezcamos sacrificios de animales, pero todavía pertenecemos a Dios y le servimos. Romanos 12:1–2 nos llama a presentar nuestros cuerpos como sacrificios vivos, santos y agradables a Dios. No somos perfectos, y dependemos de la gracia y la misericordia de Dios, pero hay una diferencia entre buscar excusas y desear sinceramente hacer lo correcto. La pregunta no es simplemente: “¿Sé lo que Dios quiere?”. La pregunta es: “¿Me importa lo suficiente como para hacerlo?”

9 de jun de 202628 min