unaVidaReformada

Padre nuestro, escucha la oración

30 min · 19 de may de 2026
portada del episodio Padre nuestro, escucha la oración

Descripción

Confesar «Creo en Dios Padre Todopoderoso» es encender el motor de la verdadera oración, la cual, no es un intento de doblar la voluntad divina, sino el despliegue de la confianza en Su soberano diseño. Si Él no fuera nuestro Padre Celestial, nuestro clamor rebotaría en el silencio de un cosmos indiferente; si no fuera Todopoderoso, nuestras lágrimas implorarían a un Dios impotente ante nuestro dolor. Al entrelazar ambas realidades, el Credo nos invita a postrarnos ante Aquel cuyo oído es tan tierno y cuyo brazo es invencible. Vestidos con la justicia de Cristo y auxiliados por los gemidos indecibles del Espíritu Santo, la oración deja de ser un monólogo ansioso para convertirse en acceso confiado al trono de la gracia. No acudes a un monarca distante que debe ser persuadido, sino al Arquitecto del universo que ya ha ordenado Tus oraciones como los santos medios para ejecutar Sus bendiciones decretadas y envueltas en su amor paternal. Por lo tanto, clamar en el valle de la aflicción no es un optimismo ciego; es la certeza inquebrantable de que la fragilidad de tu voz es recibida en el regazo de un Padre cuya omnipotencia está eternamente comprometida con tu bien en Jesucristo. Al decir «Amén», descansas en que el Dios que sostiene las galaxias es el mismo que inclina Su majestad para sostener tu corazón.

Comentarios

0

Sé la primera persona en comentar

¡Regístrate ahora y forma parte de la comunidad de unaVidaReformada!

Prueba gratis

Empieza 7 días de prueba

$99 / mes después de la prueba. · Cancela cuando quieras.

  • Podcasts solo en Podimo
  • 20 horas de audiolibros al mes
  • Podcast gratuitos

Todos los episodios

527 episodios

episode Padre nuestro, escucha la oración artwork

Padre nuestro, escucha la oración

Confesar «Creo en Dios Padre Todopoderoso» es encender el motor de la verdadera oración, la cual, no es un intento de doblar la voluntad divina, sino el despliegue de la confianza en Su soberano diseño. Si Él no fuera nuestro Padre Celestial, nuestro clamor rebotaría en el silencio de un cosmos indiferente; si no fuera Todopoderoso, nuestras lágrimas implorarían a un Dios impotente ante nuestro dolor. Al entrelazar ambas realidades, el Credo nos invita a postrarnos ante Aquel cuyo oído es tan tierno y cuyo brazo es invencible. Vestidos con la justicia de Cristo y auxiliados por los gemidos indecibles del Espíritu Santo, la oración deja de ser un monólogo ansioso para convertirse en acceso confiado al trono de la gracia. No acudes a un monarca distante que debe ser persuadido, sino al Arquitecto del universo que ya ha ordenado Tus oraciones como los santos medios para ejecutar Sus bendiciones decretadas y envueltas en su amor paternal. Por lo tanto, clamar en el valle de la aflicción no es un optimismo ciego; es la certeza inquebrantable de que la fragilidad de tu voz es recibida en el regazo de un Padre cuya omnipotencia está eternamente comprometida con tu bien en Jesucristo. Al decir «Amén», descansas en que el Dios que sostiene las galaxias es el mismo que inclina Su majestad para sostener tu corazón.

19 de may de 202630 min
episode Papá Dios, el TODOPODEROSO artwork

Papá Dios, el TODOPODEROSO

Cuando confiesas «Creo en Dios Padre Todopoderoso», no lo hagas como si se tratase de una fría definición enciclopédica acerca de Dios, sino rindiendo tu corazón al decreto soberano y minuciosamente amoroso de Aquel que sostiene el cosmos y cuenta cada cabello de tu cabeza - es decir, con asombro, devoción y confianza - El poder de Dios jamás se divorcia de Su paternidad; Su providencia no es el engranaje mecánico de una maquinaria impersonal o un destino ciego, sino la mano activa, tierna y gobernante de tu Padre celestial. Él despliega Su infinito poder no para abrumar tu fragilidad, sino para constituirse en tu refugio inquebrantable; de modo que ni la escasez ni la abundancia, ni la salud ni la enfermedad, ocurren por azar, sino que llegan a ti como bendiciones de Su mano paternal. Al estar firmemente injertado en Cristo por el Espíritu Santo, la omnipotencia divina deja de ser una amenaza judicial y se convierte en tu mayor consuelo: la certeza absoluta de que el Dios que levanta imperios es el mismo que hoy provee tu pan, sostiene tu fe en el sufrimiento y hace cooperar cada fragmento de tu vida para tu eterna salvación. Creer en el Todopoderoso es, en última instancia, el reposo definitivo del alma que sabe que el Rey del universo es, por gracia, su Padre.

19 de may de 202633 min
episode CREO EN DIOS, mi padre Dios artwork

CREO EN DIOS, mi padre Dios

Al decir “Creo en Dios Padre Todopoderoso”, el credo nos sitúa ante el corazón mismo del evangelio: Dios no es una mera fuerza impersonal ni un juez distante, sino Padre en relación eterna con su Hijo, y en Cristo, Padre nuestro - El Dios todopoderoso es al mismo tiempo el PADRE CELESTIAL qu enos ama, sustenta y bendice - su poder actúa siempre según su naturaleza paternal: crea, sostiene, redime y perfecciona a sus hijos con amor soberano. Esta paternidad implica que podemos descansar en Dios, pues en la adopción filial: oramos “Abba, Padre” porque el Espíritu nos une a Cristo, el Hijo eterno. Así, el “todopoderoso” no es una amenaza, sino que nos asegura que ninguna aflicción escapa a su mano de Padre que dispone todas las cosas para nuestro bien eterno (Romanos 8:28). Creer esto es reposar en el amor que vence al pecado y a la muerte, porque el TODOPODEROSO, nos dio al Salvador, Jesucristo, para hacernos sus hijos.

19 de may de 202651 min
episode Creo en el Dios CONOCIBLE artwork

Creo en el Dios CONOCIBLE

La declaración «Creo en Dios» es el reconocimiento de un misterio profundo: Dios es incomprensible, pero gloriosamente conocible. Su esencia es tan vasta, trascendente y suprema que nuestras mentes finitas jamás podrán abarcarla; pretender contener su infinitud en nuestro entendimiento sería como intentar vaciar el océano en un vaso de agua. No obstante, este Dios que habita en luz inaccesible se ha inclinado hacia nosotros, haciéndose conocible al revelarse en las obras de la creación, en la autoridad de su Palabra escrita y, de forma suprema, en la encarnación de su Hijo, Jesucristo. Este conocimiento posee una doble virtud: humilla la mente al exponer nuestra pequeñez y limitaciones frente a la Majestad divina, pero simultáneamente la bendice e ilumina con la verdad pura, rescatándonos de las sombras de la superstición, el error y el fanatismo. Al confesar «Creo», nuestra respuesta no es el análisis frío, sino el asombro y la alabanza desbordante, pues al conocer a aquel que nos creó y redimió, descansamos en la seguridad de que el Dios Soberano del Credo es, por gracia, nuestro Padre y nuestro bien supremo.

14 de may de 202641 min
episode Creo en DIOS, confío en Dios, confieso a Dios artwork

Creo en DIOS, confío en Dios, confieso a Dios

La declaración «Creo en Dios» no es una suposición vacilante, ni el producto de un sentimentalismo voluble o el refugio del pensamiento mágico; es, en la fe cristiana, un acto de la voluntad cimentado en la revelación objetiva. Creo porque CONOZCO, pues no hay fe verdadera sin conocimiento de Dios, un conocimiento real de la Divinidad que el Espíritu sella en el corazón. Este conocimiento no permanece como una teoría árida, sino que se transforma en una convicción vital: creo y por eso CONFÍO, depositando mi existencia entera en la soberanía y fidelidad de Aquel que se ha revelado como Padre Todopoderoso. Esta confianza desemboca naturalmente en la adoración, pues creo y eso CELEBRO, reconociendo que el fin principal del hombre es glorificar a Dios y gozar de Él para siempre. Finalmente, esta fe tiene una dimensión pública y eclesial: creo y esto CONFIESO, uniendo mi voz a la nube de testigos que, a través de los siglos y bajo la guía del Credo Niceno, proclaman la verdad inmutable del Dios Trino frente a un mundo en constante cambio que necesita la luz de la verdad y el conocimiento del Dios verdadero.

14 de may de 202647 min