La murmuración parece inofensiva, pero la Escritura la trata con una severidad que sorprende. Detrás de cada queja susurrada hay ingratitud hacia Dios y cobardía hacia las personas.
Comentarios
0
Sé la primera persona en comentar
¡Regístrate ahora y únete a la comunidad de Volvamos al Evangelio!
Comentarios
0Sé la primera persona en comentar
¡Regístrate ahora y únete a la comunidad de Volvamos al Evangelio!