Camina con Valentía con Jesús
Salmo 104 Día 2 — Dios no se ha olvidado de tus sueños Salmo 104:5-9 “Tú afirmaste la tierra sobre sus cimientos, y jamás será removida. La cubriste con las profundidades como con un manto; las aguas quedaron sobre las montañas. Pero a tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se apresuraron a escapar. Subieron por los montes y bajaron por los valles, al lugar que tú les asignaste. Les pusiste un límite que no pueden cruzar; jamás volverán a cubrir la tierra.” Hoy continuamos donde nos quedamos con el Salmo 104. El versículo comienza recordándonos que el Señor afirmó la tierra. Él creó todas las cosas y estableció la tierra sobre sus cimientos para que nunca sea sacudida. Eso puede ser muy reconfortante si realmente dejamos que entre en nuestro corazón. Si lo pensamos bien, el Señor fijó la tierra sobre sus cimientos para que jamás sea removida. Hay días en que parece que el mundo se está desmoronando. Es bueno recordar que Dios sigue teniendo el control y que no permitirá que el mundo sea sacudido. Luego dice: “La cubriste con las profundidades como con un manto; las aguas quedaron sobre las montañas.” Esto parece referirse al diluvio. En los tiempos de Noé, las personas se habían alejado de Dios. Génesis 6:5-8 dice: “El Señor vio que la maldad del ser humano en la tierra era muy grande y que todo pensamiento de su corazón tendía siempre al mal. Entonces el Señor se arrepintió de haber hecho al hombre en la tierra, y le dolió profundamente en el corazón. Y dijo: ‘Borraré de la faz de la tierra al hombre que he creado…’ Pero Noé halló gracia ante los ojos del Señor.” Después el salmo dice: “Pero a tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se apresuraron a escapar. Subieron por los montes y bajaron por los valles, al lugar que tú les asignaste.” Esta imagen del control de Dios sobre las aguas puede llenarnos de asombro y recordarnos su poder y soberanía. El Señor creó todo el universo con sus palabras. Cuando realmente pensamos en eso, es impresionante. Las aguas huyeron ante la reprensión del Señor. ¿Cuántos de nosotros podemos decir que hablamos a la naturaleza y ella nos escucha? El versículo termina diciendo: “Les pusiste un límite que no pueden cruzar; jamás volverán a cubrir la tierra.” Este pasaje nos muestra cuán poderoso es Dios y cómo tiene autoridad sobre toda la naturaleza. Dios decide dónde irá el agua y dónde no irá. Es increíble cómo creó los océanos, los ríos y los lagos. Él contuvo las aguas exactamente donde quiso. Hubo un momento en que había agua por todas partes. En Génesis 1:9-10 Dios dijo: “Que las aguas debajo del cielo se reúnan en un solo lugar y que aparezca lo seco.” Y así fue. Dios llamó Tierra a lo seco y Mares a las aguas reunidas. Y vio Dios que era bueno.” La última línea de este versículo también nos recuerda la promesa de Dios para nosotros: “Jamás volverán a cubrir la tierra.” Dios hizo este pacto con nosotros después del diluvio. Prometió que nunca volvería a destruir la tierra de esa manera y nos dio el arcoíris como señal de ese pacto. Los arcoíris todavía son una señal de esa promesa. A veces Dios nos muestra un arcoíris cuando estamos luchando por creer que algo realmente sucederá. Recuerdo una vez que iba en el carro con algunas amigas y hablábamos de cómo una de ellas deseaba muchísimo casarse y tener hijos, pero aún no había sucedido. Hablábamos de lo difícil que es seguir esperando algo cuando ya ha pasado mucho tiempo y todavía no ves señales en el horizonte. De repente, apareció un arcoíris hermoso y completo justo frente a nosotras en el cielo. Supimos que era Dios recordándole que Él conoce sus sueños y deseos, y que los cumplirá. ¡Mi amiga se casa en cuatro días! ¡Dios es tan bueno! Dios puede hacer lo mismo con tus sueños y deseos. Sé que la esperanza es difícil, especialmente cuando has esperado durante mucho tiempo. Sé que puede sentirse como si nunca fuera a pasar. Puede parecer que Dios se olvidó de ti. Puedes sentir la tentación de dejar de esperar y pensar que simplemente no era el plan de Dios para ti. Pero quiero animarte a no rendirte. Quiero animarte a seguir esperando, incluso cuando sea difícil y cuando parezca que no tiene sentido. Dios recompensa la perseverancia. Nos lo muestra en varias historias de la Biblia. Dios quiere que sigamos pidiendo. No sé por qué algunas cosas tardan tanto y otras suceden enseguida. No sé por qué a veces parece que Dios nos ignora. Pero sí sé que eso no es verdad. Dios nunca nos ignora. Siempre está justo a nuestro lado. Su atención siempre está puesta en nosotros. El problema es que su tiempo no es nuestro tiempo… ¡y eso cuesta mucho! Sentimos que sabemos lo que queremos y también creemos que nuestro tiempo sería perfecto. Pero el Señor puede ver cosas que nosotros no vemos. Y si recibimos algo antes de estar preparados, no será tan bueno. Mi amiga esperó el tiempo de Dios y ahora encontró al hombre de sus sueños. Dios le trajo a alguien que realmente la entiende. Tienen el mismo sentido del humor, ambos aman a los perros y hacen una pareja hermosa. ¿Es difícil haber tenido que esperar tanto tiempo? Sí. ¿Tiene Dios un plan más grande que el nuestro? También sí. Mi amiga no renunció a sus sueños y espero que tú tampoco lo hagas, incluso si parece imposible. Aunque sientas que perdiste tu oportunidad o que el tiempo ya pasó… si todavía lo deseas, sigue orando por ello. Dios abre caminos donde parece no haber ninguno. Como dice Matthew West en su nueva canción: “¡No dejes de orar!” Querido Padre Celestial, bendice a todos los que escuchan este episodio. Señor, estamos maravillados por tu majestad. Estamos asombrados de cómo das órdenes a la tierra y ella te obedece. Estamos maravillados de cómo mantienes las aguas contenidas donde tú quieres. Señor, eres increíble. Me encanta contemplar este salmo y ver tu majestad desplegada delante de nosotros. Gracias por tu pacto con nosotros, Señor. Gracias por recordárnoslo cuando lo necesitamos. Te pedimos que nos ayudes a no perder la esperanza en nuestros sueños y deseos. Fortalécenos en la fe para creer que la esperanza en ti nunca decepciona. Te amamos muchísimo y te pedimos todo esto conforme a tu voluntad y en el santo nombre de Jesús. Amén. Gracias por acompañarme en este camino para caminar con valentía junto a Jesús. Quería avisarles a todos que, por ahora, ya no publicaremos la versión en español del podcast. La maravillosa persona que ha estado leyendo las traducciones ya no puede continuar y, en este momento, no tenemos a nadie disponible para grabarlas. Estoy muy agradecida por el tiempo y la dedicación que tomó completar más de 90 episodios. También estoy muy agradecida con todos ustedes que escucharon y apoyaron los episodios en español. Mi esperanza es que, quizás en el futuro, cuando la vida se calme un poco, podamos retomarlos nuevamente. La versión en inglés del podcast continuará normalmente de lunes a viernes. ¡Muchas gracias por su comprensión y apoyo! Espero verte nuevamente mañana. Recuerda: Jesús te ama tal como eres… ¡y yo también! ¡Que tengas un día bendecido! La Palabra del Señor de hoy fue recibida en octubre de 2025 por un miembro de mi Grupo de Oración Carismático Católico. Si tienes preguntas sobre el grupo, estas palabras o cómo unirte, puedes escribir a CatholicCharismaticPrayerGroup@gmail.com. La Palabra del Señor de hoy es: “Hijos míos, no duden que escucho sus oraciones. Incluso cuando no son pronunciadas, las escucho en sus suspiros. Las escucho en sus lágrimas. Las escucho en el latido de su corazón. Siempre los estoy escuchando, mis amados hijos.”
93 episodios
Comentarios
0Sé la primera persona en comentar
¡Regístrate ahora y únete a la comunidad de Camina con Valentía con Jesús!