El Podcast de Marc Vidal

Mientras unos se reían en 2006 otros construían el mundo en el que vives

15 min · Ayer
Portada del episodio Mientras unos se reían en 2006 otros construían el mundo en el que vives

Descripción

33.700 millones de euros. Es la mayor inversión tecnológica anunciada nunca en España y una de las mayores de Europa. No es un plan ni una promesa electoral: hay hectáreas asignadas, declaraciones de interés general aprobadas y grúas que ya se mueven. Y mientras eso ocurre, el debate público está en otro sitio, discutiendo si todo esto es una burbuja que va a estallar. Las dos cosas pueden ser ciertas a la vez, y confundirlas sale caro. Una cosa son las valoraciones bursátiles: múltiplos que solo se sostienen si todo sale perfecto, dinero especulativo persiguiendo la próxima gran historia, Goldman Sachs y JP Morgan advirtiendo de una euforia inversora mientras lideran las salidas a bolsa de las empresas que la protagonizan. Otra cosa distinta es el capex: centros de datos, subestaciones eléctricas, semiconductores, refrigeración, fibra. Hormigón y silicio. La historia ya nos dio esta lección y la olvidamos rápido. En marzo de 2006 Amazon lanzó un servicio para almacenar datos en servidores remotos y algunos de los ejecutivos más poderosos del sector lo despacharon en público como una moda pasajera. Veinte años después, esa moda pasajera es la capa invisible sobre la que funcionan Netflix, Airbnb, Uber y más del 75% del IBEX 35. La fibra óptica que arruinó a decenas de operadoras durante la burbuja puntocom fue exactamente la infraestructura que hizo posible internet barato. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices [https://megaphone.fm/adchoices]

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Portada del episodio OpenAI, Hugging Face y el fallo que llamaron rebelión

OpenAI, Hugging Face y el fallo que llamaron rebelión

Cinco días. Ese es el tiempo que pasó entre que Hugging Face detectó y contuvo una intrusión en sus servidores de producción y el momento en que OpenAI descubrió que el intruso era suyo. El 21 de julio de 2026 OpenAI publicó en su blog corporativo que dos de sus modelos, GPT-5.6 Sol y un prototipo sin lanzar, habían provocado ese incidente. La cobertura fue inmediata y unánime: la inteligencia artificial se había escapado. Fortune habló de alarmas en toda la industria. Un investigador de la Universidad de Louisville declaró que estos sistemas son impredecibles e incontrolables. El expediente técnico cuenta algo menos cinematográfico. Los modelos estaban siendo evaluados en un benchmark interno de capacidades ofensivas de ciberseguridad llamado ExploitGym. Para esa prueba, OpenAI desactivó deliberadamente los filtros que impiden a sus sistemas ejecutar operaciones de alto riesgo. El entorno aislado tenía una única vía de conexión al exterior, un proxy de caché de paquetes documentado por la propia empresa, y ese proxy tenía una vulnerabilidad que nadie conocía. El modelo dedicó horas de cómputo a buscar una salida, la encontró, y encadenó fallos hasta llegar a los servidores de Hugging Face, de donde extrajo las respuestas del examen que debía resolver por su cuenta. El fundador de Trail of Bits lo llamó un fallo de contención con las salvaguardas apagadas. En 2019, con GPT-2, la misma empresa anunció que su modelo era demasiado peligroso para publicarse y meses después resultó que no lo era. Analizamos qué ocurrió realmente, por qué se eligieron esas palabras y qué tenía OpenAI en el calendario esa misma semana. La próxima vez que leas que una máquina decidió algo, prueba a preguntarte quién necesita que lo creas. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices [https://megaphone.fm/adchoices]

25 de jul de 202623 min
Portada del episodio Mientras unos se reían en 2006 otros construían el mundo en el que vives

Mientras unos se reían en 2006 otros construían el mundo en el que vives

33.700 millones de euros. Es la mayor inversión tecnológica anunciada nunca en España y una de las mayores de Europa. No es un plan ni una promesa electoral: hay hectáreas asignadas, declaraciones de interés general aprobadas y grúas que ya se mueven. Y mientras eso ocurre, el debate público está en otro sitio, discutiendo si todo esto es una burbuja que va a estallar. Las dos cosas pueden ser ciertas a la vez, y confundirlas sale caro. Una cosa son las valoraciones bursátiles: múltiplos que solo se sostienen si todo sale perfecto, dinero especulativo persiguiendo la próxima gran historia, Goldman Sachs y JP Morgan advirtiendo de una euforia inversora mientras lideran las salidas a bolsa de las empresas que la protagonizan. Otra cosa distinta es el capex: centros de datos, subestaciones eléctricas, semiconductores, refrigeración, fibra. Hormigón y silicio. La historia ya nos dio esta lección y la olvidamos rápido. En marzo de 2006 Amazon lanzó un servicio para almacenar datos en servidores remotos y algunos de los ejecutivos más poderosos del sector lo despacharon en público como una moda pasajera. Veinte años después, esa moda pasajera es la capa invisible sobre la que funcionan Netflix, Airbnb, Uber y más del 75% del IBEX 35. La fibra óptica que arruinó a decenas de operadoras durante la burbuja puntocom fue exactamente la infraestructura que hizo posible internet barato. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices [https://megaphone.fm/adchoices]

Ayer15 min
Portada del episodio 1.800 años de calma, 30 de vértigo

1.800 años de calma, 30 de vértigo

Un ejército romano y otro napoleónico se movían a la misma velocidad: treinta kilómetros al día, con dieciocho siglos de diferencia entre ambos. Ese dato, aparentemente trivial, es la clave para entender por qué el presente se siente tan vertiginoso. Analizamos la curva que mide el intervalo entre rupturas tecnológicas de gran escala: nueve mil quinientos años entre la revolución neolítica y la imprenta de Gutenberg, apenas veintisiete entre la aparición de internet y la inteligencia artificial generativa. Karl Polanyi advirtió que el ritmo del cambio puede importar tanto como su dirección, y esa tesis se pone a prueba con tres rupturas que están a punto de llegar: la fusión nuclear comercial, que sustituiría el control geológico de la energía por uno tecnológico, la inteligencia artificial general, que el consenso de los grandes laboratorios sitúa entre 2030 y 2045 y que persigue objetivos en lugar de solo ejecutar instrucciones, y el salto de las interfaces cerebro máquina desde el uso médico hacia la mejora electiva, con todo lo que eso implica para la privacidad de los propios pensamientos. John Maynard Keynes ya hablaba de desempleo tecnológico hace casi un siglo, sin imaginar la magnitud de lo que vendría después. La condición humana no ha cambiado: seguimos digiriendo el mundo a la misma velocidad biológica que un campesino del año 980. Lo que se ha acelerado es todo lo demás, y nadie va a frenar esa curva por nosotros. ¿Cuánto tiempo queda antes de que la distancia entre lo que somos y lo que nos rodea se vuelva insalvable? Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices [https://megaphone.fm/adchoices]

💵123 de jul de 202625 min
Portada del episodio Medio billón en juego: qué quiere Bruselas de tu ahorro

Medio billón en juego: qué quiere Bruselas de tu ahorro

Los hogares europeos acumulan más de 10 billones de euros en depósitos bancarios, y Bruselas ha decidido que una parte de ese dinero está "dormida". La Unión del Ahorro y la Inversión, el plan que la Comisión quiere tener operativo hacia 2027, pretende movilizar en torno a medio billón de euros al año desde las cuentas corrientes hacia los mercados de capitales. El argumento oficial es impecable: Europa necesita financiar su reindustrialización, su defensa y su transición tecnológica, y ese dinero parado no rinde ni para el ahorrador ni para la economía. Pero conviene leer la letra pequeña. El paquete incluye cambios en las reglas bancarias, una revisión del sistema de garantía de depósitos y una arquitectura que desplaza la protección nacional del ahorro hacia estructuras europeas cuyo funcionamiento en caso de crisis nadie ha probado todavía. La hucha protegida tal y como la conocemos en cada país empieza a transformarse en otra cosa. La historia ya vio algo parecido. En 1720, John Law convenció a Francia de que concentrar el dinero del reino en un único sistema financiero era la vía hacia la prosperidad. El experimento terminó siendo una de las mayores quiebras de la historia. No porque la idea fuera absurda, sino porque la concentración de todo el ahorro en una sola dirección elimina los cortafuegos. Nadie dice que el plan europeo vaya a terminar igual. Pero cuando alguien diseña un mecanismo para mover tu dinero, la pregunta relevante no es si el objetivo es legítimo. Es quién asume el riesgo si algo sale mal. Y la respuesta, de momento, no aparece en ningún comunicado oficial. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices [https://megaphone.fm/adchoices]

22 de jul de 202624 min
Portada del episodio Lo que de verdad ganas cuando tu país gana un Mundial

Lo que de verdad ganas cuando tu país gana un Mundial

Cuando Alemania ganó el Mundial de 2014, el gasto de sus aficionados subió un 75% al día siguiente de cada victoria. Con ese dato, cualquiera firmaría que el fútbol es un motor económico. Pero hay otro dato que lo desmonta todo y que apenas se cita: dos horas. Exactamente lo que duró, medido por investigadores, el subidón de felicidad de los alemanes tras cada triunfo. España acaba de ganar su segunda estrella y, como en cada Mundial, ya suenan las promesas de siempre: que si el consumo, que si medio punto de PIB. En 2006 el Gobierno italiano llegó a poner esa cifra sobre la mesa tras la victoria de su selección, en pleno ajuste presupuestario con Bruselas. Un estudio publicado en 2024 en el Oxford Bulletin of Economics and Statistics comprobó la promesa con datos de la OCDE, y el resultado incomoda: los campeones del mundo tienden a crecer menos al año siguiente de la victoria, y con frecuencia menos que el país al que derrotaron en la final. Hay más. Un trabajo clásico del Journal of Finance analizó las bolsas de 39 países y encontró que caer eliminado hunde el mercado un 0,5% al día siguiente, pero ganar no lo mueve prácticamente nada. El fútbol opera sobre el ánimo, no sobre el bolsillo. Lo que Keynes llamaba espíritus animales. España ya vivió esto: levantó la copa en 2010 con el paro rozando el 20% y dos años después pedía el rescate bancario a Bruselas. Entonces, si el consumo es gasto adelantado, el PIB ni se inmuta y la alegría dura una sobremesa, ¿qué es exactamente lo que gana un país cuando gana un Mundial? Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices [https://megaphone.fm/adchoices]

💵🤯1021 de jul de 202616 min