TESTIMONIOS DESDE EL PRESIDIO.
La disfuncionalidad familiar es un arma curiosa que, con el tiempo, convierte a la víctima en victimario, pero además genera y potencializa muchas situaciones de rencor, enojo y animadversión. Gil sufrió sus consecuencias, y tras veinticinco años de condena encontró una última oportunidad. Hoy te invita a escucharlo, porque en buena medida es parte de su medicina. ¿Lo aceptas?
5 episodios
Comentarios
0Sé la primera persona en comentar
¡Regístrate ahora y únete a la comunidad de TESTIMONIOS DESDE EL PRESIDIO.!