La Cuenta sin Cuentos
¿Qué pasa cuando un país entero se convence de que una inversión gigantesca se va a pagar sola? En este sexto episodio de la saga Cuando el mundo se rompe, no venimos a recordar la Expo de Sevilla de 1992 con orgullo ni nostalgia. Venimos a analizar la letra pequeña. Venimos a mirar la factura que nadie quería ver mientras los focos estaban encendidos. A finales de los 80, España quería demostrarle a Europa y al mundo que ya no era un país atrasado. Coincidieron los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Expo Universal de Sevilla en un mismo año. Y con ellos, llegó un pique político soterrado y una carrera brutal por ver quién demostraba mayor músculo financiero. El clásico "y yo más" llevado a las cuentas públicas. Se abrieron los grifos del dinero: el AVE, la Isla de la Cartuja, puentes, autovías, pabellones futuristas... Infraestructuras que costaron más que el presupuesto anual en sanidad y educación de varias comunidades juntas. El dinero se veía; la deuda, no. Porque la deuda tiene una característica muy tramposa: al principio es invisible. Décadas después, seguimos cometiendo exactamente el mismo error, tanto a nivel macroeconómico como en nuestras propias casas: confundir algo impresionante con algo rentable y aplaudir el día de la inauguración sin preguntar cuánto va a costar el mantenimiento diez años más tarde.
77 episodios
Comentarios
0Sé la primera persona en comentar
¡Regístrate ahora y únete a la comunidad de La Cuenta sin Cuentos!