EPISODIO 6. EL EVANGELIO. POTENCIA DE DIOS PARA SALVACION
En la Palabra de nuestro buen Dios está escrito: "El amado de Jehová habitará confiado cerca de Él; lo cubrirá siempre, y entre sus hombros morará" (Deuteronomio 33:12). Aunque esta palabra de bendición fue declarada originalmente sobre la posteridad de la tribu de Benjamín, esta declaración es efectiva y oportuna para todos aquellos que han decidido confiar y caminar de la mano del Señor.
Comienzo esta publicación con esta Palabra porque ella me ayuda a entender, y hoy a establecer, que uno de los principales atributos de Dios es que Él no oculta sus planes ni sus propósitos a aquellos que ha escogido para trabajar con Él.
A la luz de esta declaración, si fuéramos a definir la vida de fe, diríamos que esta no consiste solamente en la decisión de algunos de vivir según las enseñanzas del Evangelio; la vida de fe consiste en saber y conocer que Dios me ha escogido, que me ha hecho conocer sus planes y propósitos, y que me ha tomado como su instrumento para llevarlos a cabo.
La vida de fe es, entonces, una vida de comunión íntima con el Creador, no solo porque pudiera pasar horas enteras de rodillas en oración, sino porque tenemos el conocimiento de que somos considerados por Él como el "amado de Jehová", y además, nos hace "habitar confiados cerca de Él".
La vida de fe no es la decisión unilateral del hombre de vivir junto a su Creador; es la propuesta de Dios para habitar en medio de su pueblo, de guardarlos, de dirigirlos, de enseñarles acerca de sus caminos. Es la obra más gloriosa de todos los tiempos. Lamentablemente, muy pocos lo saben.
Con el propósito de ayudar a entender lo que Dios ha estado dispuesto a hacer con nosotros, esta semana iniciaremos una serie de enseñanzas sobre "La Palabra de la cruz": estudiaremos su valor espiritual, los beneficios, la contundencia de Su obra y la autoridad que nos otorga. Estudiaremos el valor del perdón de pecados, la justificación, la santificación y la vida eterna.