Forsidebilde av showet Imbert12horas Radio Religiosidad En Fe

Imbert12horas Radio Religiosidad En Fe

Podkast av Imbert12horas.webs.com

spansk

Historie & religion

PrĂžv gratis i 14 dager

99 kr / MÄned etter prÞveperioden.Avslutt nÄr som helst.

  • 20 timer lydbĂžker i mĂ„neden
  • Eksklusive podkaster
  • Gratis podkaster
PrĂžv gratis

Les mer Imbert12horas Radio Religiosidad En Fe

Imbert12horasradio religiĂłn habla de Dios y su obra maravillosa experiencia... En la nuestra vida cotidiana y entrena..... Radio podcast Cristiano en fe en Jesucristo nuestro señor y nuestro DiosđŸ“–đŸŽ™ïžđŸŽšïžđŸŽ§đŸŽ­đŸ—ŁïžđŸŽ›ïžđŸŽ™ïžđŸŽ€

Alle episoder

50 Episoder

episode San Marcos 8:1-38 En Biblia Como Audio cover

San Marcos 8:1-38 En Biblia Como Audio

En aquellos dĂ­as, como habĂ­a una gran multitud y no tenĂ­an quĂ© comer, JesĂșs llamĂł a sus discĂ­pulos y les dijo: —Tengo compasiĂłn de la gente, porque ya hace tres dĂ­as que estĂĄn conmigo y no tienen quĂ© comer; y si los envĂ­o en ayunas a sus casas, se desmayarĂĄn en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos. Sus discĂ­pulos le respondieron: —¿De dĂłnde podrĂĄ alguien saciar de pan a estos aquĂ­ en el desierto? Él les preguntĂł: —¿CuĂĄntos panes tenĂ©is? Ellos dijeron: —Siete. Entonces mandĂł a la multitud que se recostara en tierra, tomĂł los siete panes y, habiendo dado gracias, los partiĂł y dio a sus discĂ­pulos para que los pusieran delante; y los pusieron delante de la multitud. TenĂ­an ademĂĄs unos pocos pececillos; los bendijo y mandĂł que tambiĂ©n los pusieran delante. Comieron y se saciaron; y recogieron, de los pedazos que habĂ­an sobrado, siete canastas. Los que comieron eran como cuatro mil; y los despidiĂł. Luego, entrando en la barca con sus discĂ­pulos, vino a la regiĂłn de Dalmanuta. Vinieron entonces los fariseos y comenzaron a discutir con Ă©l, pidiĂ©ndole señal del cielo para tentarlo. Él, gimiendo en su espĂ­ritu, dijo: —¿Por quĂ© pide señal esta generaciĂłn? De cierto os digo que no se darĂĄ señal a esta generaciĂłn. Y dejĂĄndolos, volviĂł a entrar en la barca y se fue a la otra ribera. Se olvidaron de llevar pan, y no tenĂ­an sino un pan consigo en la barca. Y Ă©l les mandĂł, diciendo: —Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes. DiscutĂ­an entre sĂ­, diciendo: —Es porque no trajimos pan. EntendiĂ©ndolo JesĂșs, les dijo: —¿QuĂ© discutĂ­s?, Âżporque no tenĂ©is pan? ÂżNo entendĂ©is ni comprendĂ©is? ÂżAĂșn tenĂ©is endurecido vuestro corazĂłn? ÂżTeniendo ojos no veis, y teniendo oĂ­dos no oĂ­s? ÂżNo recordĂĄis? Cuando partĂ­ los cinco panes entre cinco mil, ÂżcuĂĄntas cestas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: —Doce. —Y cuando repartĂ­ los siete panes entre cuatro mil, ÂżcuĂĄntas canastas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: —Siete. Y les dijo: —¿CĂłmo es que aĂșn no entendĂ©is? Vino luego a Betsaida, y le trajeron un ciego, y le rogaron que lo tocara. Entonces, tomando la mano del ciego, lo sacĂł fuera de la aldea; escupiĂł en sus ojos, puso sus manos sobre Ă©l y le preguntĂł si veĂ­a algo. Él, mirando, dijo: —Veo los hombres como ĂĄrboles, pero los veo que andan. Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que mirara; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos. JesĂșs lo enviĂł a su casa, diciendo: —No entres en la aldea, ni lo digas a nadie en la aldea. Salieron JesĂșs y sus discĂ­pulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntĂł a sus discĂ­pulos, diciĂ©ndoles: —¿QuiĂ©n dicen los hombres que soy yo? Ellos respondieron: —Unos, Juan el Bautista; otros, ElĂ­as; y otros, alguno de los profetas. Entonces Ă©l les dijo: —Y vosotros, ÂżquiĂ©n decĂ­s que soy? Respondiendo Pedro, le dijo: —TĂș eres el Cristo. Pero Ă©l les mandĂł que no dijeran esto de Ă©l a nadie. ComenzĂł a enseñarles que le era necesario al Hijo del hombre padecer mucho, ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, ser muerto y resucitar despuĂ©s de tres dĂ­as. Esto les decĂ­a claramente. Entonces Pedro lo tomĂł aparte y comenzĂł a reconvenirlo. Pero Ă©l, volviĂ©ndose y mirando a los discĂ­pulos, reprendiĂł a Pedro, diciendo: —¡QuĂ­tate de delante de mĂ­, SatanĂĄs!, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. Y llamando a la gente y a sus discĂ­pulos, les dijo: —Si alguno quiere venir en pos de mĂ­, niĂ©guese a sĂ­ mismo, tome su cruz y sĂ­game. Todo el que quiera salvar su vida, la perderĂĄ; y todo el que pierda su vida por causa de mĂ­ y del evangelio, la salvarĂĄ, porque Âżde quĂ© le aprovecharĂĄ al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? ÂżO quĂ© recompensa darĂĄ el hombre por su alma? Por tanto, el que se avergĂŒence de mĂ­ y de mis palabras en esta generaciĂłn adĂșltera y pecadora, tambiĂ©n el Hijo del hombre se avergonzarĂĄ de Ă©l cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ĂĄngeles. San Marcos 8:1‭-‬38 RVR95 https://bible.com/bible/150/ [https://bible.com/bible/150/]

13. des. 2019 - 6 min
episode San Marcos 5:1-43 En La Biblia Como Audio cover

San Marcos 5:1-43 En La Biblia Como Audio

Braudi Hernandez 😎😎😀😉👍👍 Vinieron al otro lado del mar, a la regiĂłn de los gadarenos. Cuando saliĂł Ă©l de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espĂ­ritu impuro que habitaba en los sepulcros y nadie podĂ­a atarlo, ni aun con cadenas. Muchas veces habĂ­a sido atado con grillos y cadenas, pero las cadenas habĂ­an sido hechas pedazos por Ă©l, y desmenuzados los grillos. Nadie lo podĂ­a dominar. Y siempre, de dĂ­a y de noche, andaba gritando en los montes y en los sepulcros, e hiriĂ©ndose con piedras. Cuando vio, pues, a JesĂșs de lejos, corriĂł y se arrodillĂł ante Ă©l. Y clamando a gran voz, dijo: —¿QuĂ© tienes conmigo, JesĂșs, Hijo del Dios AltĂ­simo? ÂĄTe conjuro por Dios que no me atormentes! (Porque le decĂ­a: «Sal de este hombre, espĂ­ritu impuro.») JesĂșs le preguntĂł: —¿CĂłmo te llamas? Y respondiĂł diciendo: —LegiĂłn me llamo, porque somos muchos. Y le rogaba mucho que no los enviara fuera de aquella regiĂłn. Estaba allĂ­ cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo. Y le rogaron todos los demonios, diciendo: —EnvĂ­anos a los cerdos para que entremos en ellos. JesĂșs, de inmediato, les dio permiso. Y saliendo aquellos espĂ­ritus impuros, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil. El hato se precipitĂł al mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron. Los que cuidaban los cerdos huyeron y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y la gente saliĂł a ver quĂ© era aquello que habĂ­a sucedido. Llegaron a JesĂșs y vieron al que habĂ­a estado atormentado por el demonio, el que habĂ­a tenido la legiĂłn, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo. Y los que lo habĂ­an visto les contaron lo que le habĂ­a acontecido al que habĂ­a tenido el demonio, y lo de los cerdos. Entonces comenzaron a rogarle que se fuera de sus contornos. Al entrar Ă©l en la barca, el que habĂ­a estado endemoniado le rogaba que lo dejara quedarse con Ă©l. Pero JesĂșs no se lo permitiĂł, sino que le dijo: —Vete a tu casa, a los tuyos, y cuĂ©ntales cuĂĄn grandes cosas el Señor ha hecho contigo y cĂłmo ha tenido misericordia de ti. Él se fue y comenzĂł a publicar en DecĂĄpolis cuĂĄn grandes cosas habĂ­a hecho JesĂșs con Ă©l; y todos se maravillaban. Al pasar otra vez JesĂșs en una barca a la otra orilla, se reuniĂł a su alrededor una gran multitud; y Ă©l estaba junto al mar. Y vino un alto dignatario de la sinagoga, llamado Jairo. Al verlo, se postrĂł a sus pies, y le rogaba mucho, diciendo: —Mi hija estĂĄ agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y viva. Fue, pues, con Ă©l, y lo seguĂ­a una gran multitud, y lo apretaban. Pero una mujer que desde hacĂ­a doce años padecĂ­a de flujo de sangre, y habĂ­a sufrido mucho a manos de muchos mĂ©dicos, y habĂ­a gastado todo lo que tenĂ­a y de nada le habĂ­a servido, antes le iba peor, cuando oyĂł hablar de JesĂșs se acercĂł por detrĂĄs entre la multitud y tocĂł su manto, porque decĂ­a: «Si toco tan solo su manto, serĂ© salva.» Inmediatamente la fuente de su sangre se secĂł, y sintiĂł en el cuerpo que estaba sana de su azote. Luego JesĂșs, conociendo en sĂ­ mismo el poder que habĂ­a salido de Ă©l, volviĂ©ndose a la multitud, preguntĂł: —¿QuiĂ©n ha tocado mis vestidos? Sus discĂ­pulos le dijeron: —Ves que la multitud te aprieta, y preguntas: “¿QuiĂ©n me ha tocado?” Pero Ă©l miraba alrededor para ver quiĂ©n lo habĂ­a hecho. Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella habĂ­a sido hecho, vino y se postrĂł delante de Ă©l y le dijo toda la verdad. Él le dijo: —Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad. Mientras Ă©l aĂșn hablaba, vinieron de casa del alto dignatario de la sinagoga, diciendo: —Tu hija ha muerto, Âżpara quĂ© molestas mĂĄs al Maestro? Pero JesĂșs, luego que oyĂł lo que se decĂ­a, dijo al alto dignatario de la sinagoga: —No temas, cree solamente. Y no permitiĂł que lo siguiera nadie sino Pedro, Jacobo y Juan, hermano de Jacobo. Vino a casa del alto dignatario de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho. EntrĂł y les dijo: —¿Por quĂ© alborotĂĄis y llorĂĄis? La niña no estĂĄ muerta, sino dormida. Y se burlaban de Ă©l. Pero Ă©l, echando fuera a todos, tomĂł al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con Ă©l, y entrĂł donde estaba la niña. TomĂł la mano de la niña y le dijo: —¡Talita cumi! (que significa: “Niña, a ti te digo, levĂĄntate”). Inmediatamente la niña se levantĂł y andaba, pues tenĂ­a doce años. Y la gente se llenĂł de asombro. Pero Ă©l les insistiĂł en que nadie lo supiera, y dijo que dieran de comer a la niña. San Marcos 5:1‭-‬43 RVR95 https://bible.com/bible/150/mrk.5.1-43.RVR95 [https://bible.com/bible/150/mrk.5.1-43.RVR95]

9. des. 2019 - 5 min
episode Preparemos los caminos (Carmelo ErdozĂĄin) - Casete CanciĂłn De Adviento 7 cover

Preparemos los caminos (Carmelo ErdozĂĄin) - Casete CanciĂłn De Adviento 7

8. des. 2019 - 3 min
episode Levántate_ que está llegando - CanciĂłn De ADVIENTO 6 cover

Levántate_ que está llegando - CanciĂłn De ADVIENTO 6

8. des. 2019 - 3 min
episode TIEMPO DE ADVIENTO - CANTO DE ENTRADA CanciĂłn Adviento 5 cover

TIEMPO DE ADVIENTO - CANTO DE ENTRADA CanciĂłn Adviento 5

8. des. 2019 - 2 min
Enkelt Ă„ finne frem nye favoritter og lett Ă„ navigere seg gjennom innholdet i appen
Enkelt Ă„ finne frem nye favoritter og lett Ă„ navigere seg gjennom innholdet i appen
Liker at det er bÄde Podcaster (godt utvalg) og lydbÞker i samme app, pluss at man kan holde Podcaster og lydbÞker atskilt i biblioteket.
Bra app. Oversiktlig og ryddig. MYE bra innhold⭐⭐⭐

Velg abonnementet ditt

Mest populĂŠr

Premium

20 timer lydbĂžker

  • Eksklusive podkaster

  • Ingen annonser i Podimo shows

  • Avslutt nĂ„r som helst

PrĂžv gratis i 14 dager
Deretter 99 kr / mÄned

PrĂžv gratis

Premium Plus

100 timer lydbĂžker

  • Eksklusive podkaster

  • Ingen annonser i Podimo shows

  • Avslutt nĂ„r som helst

PrĂžv gratis i 14 dager
Deretter 169 kr / mÄned

PrĂžv gratis

Bare pÄ Podimo

PopulĂŠre lydbĂžker

PrĂžv gratis

PrÞv gratis i 14 dager. 99 kr / MÄned etter prÞveperioden. Avslutt nÄr som helst.