La atormentada fe de Jerry Lee Lewis (1935-2022) - El sueño se ha acabado con José de Segovia
Es curioso que los cuatro pioneros del "rock and roll" que formaban el "cuarteto del millón de dólares" (Elvis Presley, Johnny Cash, Carl Perkins y Jerry Lee Lewis) no sólo venían de un medio evangélico, sino particularmente pentecostal. Aunque algunos eran de origen bautista, los cuatro fueron atraídos a las "reuniones de avivamiento" de las Asambleas de Dios, la denominación pentecostal más numerosa de Estados Unidos, que ya en 1936 contaba con ciento cincuenta mil miembros.
En esta serie de programas de "El sueño se ha acabado" queremos profundizar en la atormentada fe de algunos de ellos, comenzando con el recientemente fallecido Jerry Lee Lewis (1935-2022), que se cría con su primo, el tele-predicador Jimmy Swaggart en el profundo Sur de Estados Unidos. Ambos se debaten entre el Espíritu Santo y las tentaciones del diablo. Van juntos a una escuela bíblica y viven un escándalo tras otro. Ven el "rock" como la música del pecado y el "country" como la de la culpa, mientras que sólo los himnos son para Dios.
Tras el clásico de Jerry Lee Lewis con su enigmático título bíblico, "Grandes bolas de fuego" (Great Balls of Fire), escuchamos escenas de la versión doblada al castellano de la película del mismo titulo que hizo Jim McBride en 1989 sobre su vida, así como sus recuerdos en una entrevista en el estudio Sun de Memphis, donde comenzó su carrera. Lewis habla de su educación en las Asambleas de Dios y la pregunta que le hizo a Elvis sobre si iban camino del Cielo o del Infierno. José de Segovia cuenta el principio de su vida en este primer programa de la serie.
Oímos canciones de uno de sus raros álbumes de "country gospel" (In Lovng Memories y The Lily of the Valley), junto a las grabaciones que hizo con Elvis, Cash y Penkins en el estudio Sun de Memhis de espirituales como "Jesús andó aquel valle solitario" (Jesus Walked That Lonesome Valley) y "No puedo hacerlo yo solo" (I Just Can´t Make It By Myself), Escuchamos también el tema que les dedicó Larry Norman con la pregunta de "¿Por qué tiene que tener el diablo toda la buena música? (Why Should The Devil Have All The Good Music?). El diseño sonoro, la realización técnica y las composiciones con IA de música instrumental que suenan de fondo, son de Daniel Panduro.