Jóvenes que transforman. Por qué las soft skills están ganando terreno
Vamos a hablar de algo que está reescribiendo silenciosamente las reglas del mercado laboral: las soft skills.
Durante mucho tiempo, el filtro principal fue el título, la universidad o la lista de certificados. Pero en un mundo donde casi un 39% de las habilidades actuales pueden cambiar o quedar obsoletas en solo unos años, la verdadera empleabilidad se parece menos a “lo que estudiaste” y más a “cómo trabajas, aprendes y lideras”.
Y no es solo percepción: los empleadores están poniendo en el centro capacidades como pensamiento analítico, resiliencia, liderazgo e influencia social, además de habilidades técnicas que evolucionan a toda velocidad.
Para hablar de esto, nos acompañan dos perfiles que viven las habilidades desde ángulos distintos:
- Ana Cimadevilla, actualmente Head of People en unafintech global, donde trabaja construyendo equipos distribuidos en Europa, África y Asia. Lleva más de 10 años creando funciones de HR desde cero en startups y scale-ups, muy enfocada en cómo hacer que los equipos no solo funcionen, sino que realmente rindan en entornos complejos y cambiantes. Además, imparte clases de máster sobre liderazgo y comunicación, y lidera activamente en comunidades de profesionales de recursos humanos.
Y si hay algo que ha visto en todos estos años es que, más allá de la tecnología o los procesos, lo que realmente marca la diferencia son las habilidades humanas: cómo lideramos, cómo comunicamos y cómo trabajamos juntos en contextos cada vez más diversos y remotos.
- Marcela Aragón es Project Manager en Nova, la comunidad global de profesionales de alto potencial, donde lleva casi tres años liderando proyectos de talento y employer branding con empresas e instituciones internacionales. Originaria de Guatemala, ha vivido en tres continentes, estudiado en Hong Kong y Madrid, y trabajado en UNESCO y con National Geographic. Y si hay algo que ha aprendido en este camino, es que lo que más diferencia a las personas no es la tecnología que dominan, sino lo que ninguna herramienta puede reemplazar: la empatía, la adaptabilidad, la capacidad de influir sin imponer.